Balón de Oro - Messi, Cristiano e Iniesta

Y de seguido. El argentino Lionel Messi sigue ganándose una parcela bien grande en el olimpo del fútbol y conquistó su cuarto Balón de Oro consecutivo, un récord en el historial de este trofeo que, organizado por France Football y la FIFA, designa con los votos de seleccionadores, capitanes y periodistas al mejor del año recién terminado.

Andrés Iniesta, nuestro centrocampista de la Roja y el Barça, aquél que fue rodeado por una pléyade de futbolistas italianos en la pasada Eurocopa, se quedó finalmente sin Balón de Oro, lo mismo que el portugués del Real Madrid Cristiano Ronaldo, aunque éste ganó el de consolación, el de Plata. Messi obtuvo el 41,60% de los votos de seleccionadores, capitanes y periodistas, mientras que Cristiano sumó 23,68%. Iniesta, con el voto dividido entre otros españoles como Xavi, Casillas, Ramos o Xabi Alonso, se quedó en el 10,91%.

El argentino, con ‘smoking’ de lunares pajarita incluida, es ya el Frank Sinatra del balompié mundial, el mejor jugador quizás de todos los tiempos y un goleador al que solo la supuesta leyenda de Chitalu ha comprometido en sus increíbles registros goleadores durante 2012. "Que sea el cuarto y seguido es impresionante. Quiero agradecer a mis compañeros del Barcelona y en especial a ti, Andrés, pues en un orgullo jugar contigo", dijo Messi. Xavi fue el cuarto y Radamel Falcao, quinto, por delante de Casillas, Pirlo, Drogba, Van Persie e Ibrahimovic.

La fiesta del fútbol tuvo una ausencia destacada y voluntaria, la del portugués Jose Mourinho, generalmente de mal perder, que no viajó con la amplia expedición madridista hasta Zúrich, comandada por Florentino Pérez y los jugadores Cristiano, Casillas, Marcelo, Ramos y Xabi Alonso.

Kay Murray, ex presentadora inglesa de Real Madrid TV, y el ex jugador holandés Ruud Gullit llevaron el peso de la gala. No así el brasileño Ronaldo Nazario, bastante más delgado tras su paso por el ‘reality’ reciente.

También se presentó la mascota del Mundial de Brasil 2014, Fuleco, un armadillo con camiseta blanca y pantalón verde. No pasará la historia como sí lo hizo Naranjito.

Primero llegó el mejor once del año, el sueño de cualquier jugador del Football Manager, formado por Casillas; Dani Alves, Ramos, Piqué, Marcelo; Xavi, Xabi Alonso, Iniesta; Cristiano, Falcao y Messi. Todos de la Liga española por si existían dudas, que algunos las tienen. Todos los jugadores estuvieron presentes sobre el escenario.

Del Bosque, el mejor técnico

Vicente del Bosque (34,51% de los votos) fue elegido mejor entrenador del año, como campeón de Europa con la Roja y derrotando a Jose Mourinho (segundo con el 20,49%) y Pep Guardiola (12,91%). Dijo en perfecto español que para él era “un orgullo representar al fútbol español” y quiso agradecer a la Federación Española de Fútbol, en especial a los técnicos alrededor suyo. También recordó a los entrenadores en su carrera como jugador. “Todos los que estamos en el fútbol, los que sentimos esta pasión, esta fascinación, todos queremos ganar, pero también estamos obligados a defender el fútbol, a mimarlo, a cuidarlo, la mejor ética y la mejor conducta personal”, precisó.

El mejor gol del año, premio entregado por el colombiano Carlos Valderrama, con su mismo peinado escarola de siempre, fue una broma de mal gusto, fue para el desconocido jugador eslovaco Miroslav Stoch, con el Fenerbahce turco, por delante del colombiano Radamel Falcao, delantero del Atlético de Madrid, y del brasileño Neymar, del Santos. Hubo silencio, pero de estupor.

Como las señoritas deben pasar primero, fue el premio a la mejor jugadora del año el penúltimo: ganó la goleadora estadounidense pero menos 'glamourosa' Abby Wambach. La mejor entrenadora de fútbol femenino fue la sueca Pia Sundhage, oro olímpico con Estados Unidos en Londres, que hasta se puso a cantar de lo contenta que estaba.

El premio al Juego Limpio fue para la Federación de Uzbekistán, ‘los lobos blancos’ “por demostrar que la deportividad y la competición no son excluyentes, sino que se complementan” mientras que el tema musical habitual de este tipo de actos corrió a cargo de la cantante escocesa Amy McDonald.

Al principio, y desde las 18:30, el presidente de la FIFA Joseph Blatter no alabó al Milan por luchar contra el racismo así, abandonando el terreno de juego, sino que hay que “encontrar otras formas para combatir el racismo”. También trasladó su sueño de que se pudiera jugar al fútbol en Siria, recordó los triunfos de Irak en plena guerra y que en Afganistán también se puede jugar al deporte rey. Haciendo gala de su dominio de un particular esperanto, entre el inglés, español, francés y alemán, el suizo se llevó el aplauso de la famosa concurrencia, entre ellos el actor ‘ruso’ (¿o era belga?) Gerard Depardieu.

Y su premio, el de Distinción Presidencial, fue en esta oportunidad para Franz Beckenbauer tras haberlo ganado las tres anteriores ediciones la reina Rania de Jordania, el pacifista surafricano Desmond Tutu y el técnico escocés Alex Ferguson.