London 2012 - Bolt y Phelps, ¿quién fue el rey de los Juegos?

Usain Bolt y Michael Phelps se han erigido como las verdaderas estrellas de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. El nadador, con seis medallas, y el corredor, con tres, siguen pulverizando los récords y haciendo historia. ¿Quién es el mejor de los dos?

En los últimos Juegos Olímpicos estamos viendo batir récords y marcas por deportistas que no parecen de este mundo. Usain Bolt y Michael Phelps se han erigido como dos héroes modernos que se caracterizan, en cierta manera, por su imbatibilidad y sus récords.

Marti Perarnau, Antonio Alix y Javier Moracho, especialistas de Eurosport, coinciden en la misma idea al hablar de los dos atletas: "Ambos son unos monstruos, son incomparables, sobre todo porque compiten en deportes distintos". Cada uno de los comentaristas se centra en diferentes aspectos de Bolt.

Bolt: Margen de mejora, conexión con el público y fiabilidad 100%

Antonio Alix, defensor de que atletas de diferentes deportes y épocas no pueden ser comparados, alega en favor de Bolt que lo ha ganado todo y que no ha fallado a pesar de la presión a la que ha sido sometido por los medios debido a la victoria pre Juegos de Yohan Blake. Además, a pesar de que no ha hecho sus mejores marcas, da la sensación de que está en un estado de forma inmejorable.

Marti, por su parte, tampoco se decide por ninguno de los dos, a los que califica como "unos monstruos". De Bolt destaca la enorme fiabilidad que tiene como atleta: "Es el único que ha conseguidos oro olímpico en dos Juegos Olímpicos consecutivos, ha estado en seis finales en las que ha conseguido cuatro récords mundiales y cinco olímpicos. Su fiabilidad es casi del 100%". En cuanto a Phelps, con 22 medallas, 18 de ellas de oro, le da mucho valor a su capacidad para haber superado las críticas y los intentos de hundirle. Tras un mal comienzo en Londres ha logrado seis medallas, cuatro como el más rápido, agrandando así su leyenda antes de anunciar su retirada. Al final, sentencia: "Evidentemente, no son comparables. Bolt, por el número de pruebas en las que puede participar, no podría alcanzar las medallas del nadador. Lo mejor es que el jamaicano se mantiene imbatible y Phelps ha estado tres Juegos Olímpicos en lo más alto, especialmente en Pekín".

Javier Moracho añade a lo que han dicho sus compañeros: "Lo mejor de Bolt es la soltura que tiene cuando corre y que sólo tiene 25 años, es decir, aunque sea difícil tiene margen de mejora. Se divierte en la pista y hace divertirse a los espectadores ya que tiene un carácter que encaja perfectamente en el espectáculo que es el atletismo. Además, dos de sus compañeros en los relevos tienen 21 años y capacidad para seguir batiendo los récords".

Phelps: Espíritu de superación y máximo medallista de la historia

Finalmente, Marcos Robledo, especialista en deportes acuáticos, habla de Pheps: "Entiendo que además de ser el deportista con más medallas de los Juegos Olímpicos, en Londres ha demostrado su enorme espíritu de superación. Pese a fallar en las dos primeras pruebas y ser criticado por todos, ha sido capaz de sacar su casta de campeón para ganar sus tres últimas pruebas en Londres, que a la postre también lo han sido de su carrera. Simplemente por estos detalles ya merece ser considerado como el deportista más grande de esta trigésima edición de los Juegos Olímpicos.

Quizá en España el valor mediático de las hazañas de Phelps no llegue al de otros deportistas como Usain Bolt que saben manejar como nadie los medios. Sin embargo, cruzando el Atlántico es totalmente al revés ya que otros muchos países, donde la natación tiene más impacto, han sabido valorar la gesta de las tres medallas de oro conseguidas en los Juegos, añadidas a las ocho de Pekín, y que al final suman 18 medallas de Oro en los Juegos. Todas ellas suman un total de 22, cosa a la que ningún otro deportista se ha acercado, a excepción de Latynina.

La vida de Michael Phelps ha sido siempre una vida de superación desde su niñez, donde sus dificultades de psicomotricidad e hiperactividad fueron el acicate perfecto para que empezara a nadar. Sus medidas desproporcionadas y su aspecto desgarbado fueron gran objeto de las burlas de sus compañeros, algo que no le impidió convertirse en todo un héroe nacional y buscar ese reto de superar al gran Mark Spitz de los siete oros de Múnich 1972. Ahora ha colgado el bañador pese a no ser tan veterano, pero ahora debe encontrar con qué rellenar las cuatro horas diarias que dedicaba a la piscina. Medallas aparte, solo ese reto de superación y esa ambición por ser el más grande, le debe convertir en el mejor deportista de los Juegos de Londres".

Sus cifras récords