Una ceremonia rodeada de secretismo

La ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Londres es el secreto mejor guardado de su responsable, el director de cine Danny Boyle, pero promete ser una celebración a lo grande de las tradiciones y la historia del Reino Unido.

Al término esta semana del ensayo general en el estadio olímpico de Stratford, con la asistencia de unas 10.000 personas, Boyle les pidió un "pacto de silencio" para que no contasen nada ni colgasen fotos en las redes sociales a fin de no aguar la fiesta con la que se inaugurarán los trigésimos Juegos de la era moderna.

"Me he quedado con la boca abierta", "Increíble, no sabía por dónde mirar" o "!Espléndidamente británico!", han sido algunos de comentarios de los asistentes al ensayo a la salida del estadio. Los organizadores han dado a conocer algunos detalles de una representación que lleva el nombre de "islas maravillosas" y que recreará el paisaje de una campiña inglesa, con vacas, ovejas, gallinas, perros y patos, y en el que no faltará la lluvia, en principio ficticia.

La ceremonia empezará a las 20.12 hora local, elegida por coincidir con el año de los Juegos de Londres, pero el esperado espectáculo de Boyle, de más de tres horas de duración, será a partir de las 21.00 locales. Se estima será muy diferente al espectacular acto que abrió los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, tendrá una audiencia potencial de miles de millones de personas y será la manera de darle la bienvenida a 10.500 atletas de 39 disciplinas olímpicas, después de que la reina Isabel II pronuncie un discurso con el que dé por inaugurados los Juegos. Como es habitual, uno de los secretos mejor guardados es el nombre de la persona que encenderá el pebetero, después de que la llama pasara por una infinidad de atletas y recorriese un largo camino desde su encendido en las ruinas de Olimpia, en Grecia.

Con un presupuesto de 27 millones de libras (unos 32 millones de euros), menos de la mitad de lo que costó la de Pekín 2008, el director de películas como "Slumdog Millionaire" y "Trainspotting" promete entregar todo el color, el entretenimiento, la música y la magia que requiere la ocasión. Frente a 62.000 espectadores, en el estadio del este de Londres habrá miles de atletas, 10.000 voluntarios, 70 ovejas, 12 caballos, 10 gallinas, tres vacas, dos cabras y varios perros y gansos.

Algunos detalles

También pequeñas casas de campo, un campo de crícket (juego inglés de verano) y hasta maquinaria de pozos de carbón, con lo que se quiere destacar el pasado industrial del Reino Unido. A todo ello se sumará un desfile de cientos de enfermeras pues Boyle quiere rendir tributo a la creación de la Sanidad pública británica (NHS, siglas en inglés) tras la II Guerra Mundial. Según los medios británicos, el exBeatle Paul McCartney añadirá la guinda de esta gran fiesta cantando "Hey Jude" y pidiendo a los 62.000 espectadores que le acompañen tarareando el "na na na, na na na" de la melodía del famoso cuarteto de Liverpool.

Para añadir un toque "muy británico", los medios conjeturan con la posibilidad de que el actor que protagoniza a James Bond, Daniel Craig, aterrice por sorpresa en paracaídas en el centro del estadio. También se sabe que una campana de 23 toneladas, en la que se ha grabado "No Temas. La isla está llena de sonidos" -una cita de "La Tempestad" de William Shakespeare-, marcará el inicio de la ceremonia. Su fabricación ha estado a cargo de la fundición Whitechapel Bell Foundry, la misma que en 1858 creó la campana del Big Ben londinense, de 13,7 toneladas.

Desde el pasado mayo, la antorcha viene recorriendo el Reino Unido y el espíritu olímpico ya ha inundado las calles y las tiendas de Londres, que adornan sus escaparates con banderas de todos los países y con el logotipo de Londres 2012. El gran desafío para los organizadores es el transporte en una ciudad tan antigua como Londres y varias líneas de metro han sufrido retrasos en las últimas semanas por diversas averías.