Un chantaje de lo más chapucero

A Nicklas Bendtner debió darle la risa cuando escuchó el precio que le pedían por no publicar unas fotos suyas y de su pareja. Al delantero del Arsenal, que había perdido su portátil, le pidieron 3.300 euros por no mostrar las imágenes.

Para un personaje público, perder algo tan personal como un ordenador portátil puede ser un auténtico drama. Más aún si el aparato cae en manos equivocadas y además tiene imágenes comprometedoras. Eso precisamente fue lo que le pasó al delantero danés del Arsenal, Nicklas Bendtner.

Bendtner mantiene una relación con la modelo danesa Julie Zangenberg y las apariciones de la pareja son carne de cañón en la prensa rosa de su país, por lo que el contenido del portátil habría sido un auténtico bombazo en Dinamarca. Según el diario danés Ekstra Bladet, en el aparato habría aproximadamente unas 100 fotografías de la pareja en la cama.

El portátil fue sustraído del coche de la modelo por unos ladrones que, más tarde, contactaron con el jugador para pedirle 25.000 coronas (unos 3.300 euros). La cantidad, que aún para el más común de los mortales no sería exageradamente cara para salvarse de un escándalo público, es mucho más irrisoria para Bendtner, que cobra en el Arsenal más de 60.000 euros semanales.

Y como mal acaba lo que mal empieza, el plan de los ladrones terminó en desgracia para sus intereses. Bendtner se puso en contacto con la policía y organizó una cita para dar a los delincuentes el dinero, momento en el que fueron detenidos.