Demasiado frío para el voley playa

Llaman al fútbol "el deporte más hermoso" pero bien podría decirse que es el voleibol el más bello. Las esposas pueden objetar a sus maridos sentados frente al televisor viendo a esas esbeltas muchachas en bikini saltando y tirándose a la arena que ese deporte no tendría por qué ser olímpico.

Así se avista cierta polémica en el horizonte al considerar que las chicas del voley playa podrían llevar un mono ajustado que cubriese tres cuartas partes del cuerpo en lugar de esos bikinis y trajes propiamente de baño. Cuando las previsiones meteorológicas de los Juegos de Londres apuntan a un relativo enfriamiento la próxima semana acompañado de lluvias y la posibilidad de que haya partidos que se disputen caída la noche cabe preguntarse si son los bikinis la ropa más adecuada. Al parecer habría jugadoras dispuestas a tomar precauciones.

"Necesitamos mantener nuestros músculos a tono, calientes", aseguraba en este sentido la australiana Tamsin Hinchley.

Sin embargo algo así parece colisionar con buena parte del público asistente -se calcula en torno al medio millón para el centenar de partidos a disputar en el torneo olímpico-, que además de disfrutar del espíritu propiamente deportivo de la especialidad lo hace con un espectáculo sumamente visual gracias a sus protagonistas.

Desde Estados Unidos sostienen que no se trata de hacer de este deporte una especie de "Los Vigilantes de la Playa" con balón, pero si el tiempo no acompaña en Londres y las jugadoras lo padecen, los directivos de la NBC serán los primeros en lamentar el notable descenso de audiencia provocado por el hecho de que el voley playa sea simple voley y sus participantes no luzcan su presencia más habitual, la que se quiera o no convierte a esta disciplina en mucho más atractiva.