La década que ha cambiado a Madrid y Barça

El verano de 2002 fue el que Ronaldo fichó por el Madrid y Riquelme por el Barça. Pero hace una década, los blancos se parecían mucho más al Barcelona actual. ¿Qué ha cambiado en las políticas de fichajes de ambos clubes en tan solo diez años?

Hace diez años, las políticas de fichajes de Real Madrid y Barcelona tenían cierto paralelismo con las actuales, pero con los papeles cambiados entre ambos equipos.

El de 2002 fue el verano en el que llegó Ronaldo Nazario como gran fichaje, después de una durísima negociación entre Florentino Pérez y Massimo Moratti, presidente del Inter de Milán. Finalmente, y casi en el cierre de mercado, El Fenónemo fue presentado como jugador del Real Madrid.

Al Barça llegaron Louis Van Gaal, en su segunda etapa como entrenador azulgrana y dos importantes fichajes argentinos: Juan Pablo Sorín y especialmente, Juan Román Riquelme. Además, Gaizka Mendieta llegó cedido del Lazio y sólo dos canteranos culés, Fernando Navarro y Oleguer Presas empezaron a tener presencia en el primer equipo en aquellas fechas.

Exactamente lo contrario que sucedía entonces en el Real Madrid, ya que a los Portillo, Pavón y Óscar Miñambres se les sumaron el central Rubén, el portero Carlos Sánchez, Valdo y el argentino criado en el Castilla pero cedido a River Plate, Esteban Cambiasso. Además, otro jugador criado en las inferiores de la antigua Ciudad Deportiva blanca, Tote, también formó parte del primer equipo a las órdenes de Vicente Del Bosque.

Parecidos razonables

Los paralelismos entre aquel Real Madrid y el Barça actual, además de evidentes, resultan un tanto curiosos. Un entrenador de la casa, Del Bosque (Vilanova en el Barça), un buen número de canteranos blancos en el primer equipo (repasar el número que tiene el Barça actual) y pocos fichajes, pero que mejoraran al equipo titular (Ronaldo en 2002 y Jordi Alba este 2012).

No obstante, el Real Madrid se sigue pareciendo al de hace una década, ya que todo apunta a que desembolsarán 45 millones de euros por el fichaje de Luka Modric, los mismos que pagaron entonces por Ronaldo. En ambos casos fue una larga y dura negociación y, de paso, fueron los únicos fichajes del verano.