Djokovic impone su ley en Pekín ante Tsonga

El serbio Novak Djokovic impuso su ley y venció al francés Jo-Wilfried Tsonga por 7-6 (4) y 6-2 para ganar por tercera vez el título del torneo de Pekín, el cuarto esta temporada.

Djokovic lleva ya 14 victorias en estos tres años de gloria en la capital china (2009-10-12) donde nadie ha sido capaz de vencerle. Tsonga, que opuso mucha resistencia en el primer parcial, bajó los brazos al final después de una hora y 41 minutos.

El jugador serbio parte ahora como segundo favorito en el Masters 1.000 de Shanghái penúltimo de esta categoría esta temporada, donde debutará contra el búlgaro Grigor Dimitrov, y llegará pleno de confianza tras hacerse en Pekín con el menos importante de los cuatro entorchados logrados hasta ahora (Abierto de Australia, Miami y Toronto) y el 32 en su carrera.

Ya suma 65 victorias esta temporada, abriendo más brecha con respecto al español David Ferrer (62), que podrá ampliar ya que "Ferru" no competirá en Shanghái, tras sufrir una intoxicación en Pekín. "Nole" ganó un cheque por 530.570 dólares por su victoria.

Ganador con estilo

Eufórico tras su triunfo, en el primer torneo que ha competido tras caer en la final del Abierto de EE.UU ante el británico Andy Murray, el serbio no dudó en complacer al público chino con unos pasos del baile de la canción "Gangnam Style", que hace furor en la zona asiática, y con unas frases en chino, ya con la copa de ganador en sus brazos.

Djokovic ha ido de menos a más, adquiriendo el toque necesario para resolver situaciones comprometidas. Ante el galo comenzó perdiendo su servicio en el quinto juego, pero lo recuperó a continuación y en el desempate aceleró lo suficiente para desbordar a Tsonga y ganarle por octava vez en 13 encuentros, y por sexta vez consecutiva desde que perdió el último duelo en los cuartos de final del Abierto de Australia en 2010.

Tsonga cayó contra "el mejor"

"He perdido contra el mejor jugador del mundo", admitió Tsonga en la entrega de trofeos. Djokovic, por su parte, dijo que para él era "un sensación increíble volver a ganar en Pekín, especialmente en esta nueva pista", refiriéndose a la colosal instalación denominada Diamante, con capacidad para quince mil espectadores, que se llenó para asistir al duelo final.

Con Pekín por tercera vez en su bolsillo, Djokovic añade este torneo a la ristra en los que ha triunfado tres veces: Abierto de Australia, Dubai, Miami y Canadá.