El 'Dream Team USA' de Barcelona 92

Los Juegos Olímpicos vivieron un antes y un después con la aparición del 'Dream Team USA' en Barcelona'92. Por primera vez, la federación estadounidense envió a los JJOO a un equipo profesional, con la excepción de Christian Laettner, que fue convocado cuando aún jugaba en la Universidad de Duke.

Chuck Daly hizo realidad el sueño de todo aficionado al baloncesto, juntando a las mejores estrellas de la NBA para conseguir el oro olímpico en Barcelona. Aunque en la convocatoria figuraran Michael Jordan, Magic Johnson o Larry Bird, esta no estuvo exenta de polémica. Sonada fue la ausencia de Isiah Thomas, mito viviente de Detroit Pistons. La elección del universitario Laettner también vino cargada de polémica, al quedarse fuera Shaquille O'Neal. Estas ausencias no mermaron en absoluto la compenetración que el 'Dream Team' demostró en territorio español aquel verano de 1992.

La diferencia existente entre EEUU y el resto de países que competían en aquellos Juegos se puede resumir así: mientras la mayoría de jugadores calzaban zapatillas Air Jordan, el 'Dream Team' contaba con el propio Jordan en sus filas. El objetivo del resto de selecciones era simplemente el de jugar contra EEUU y, si era posible, salir bien en alguna foto de la prensa.

El 'Dream Team' consiguió una ventaja media de 44 puntos sobre sus rivales en cada partido, haciendo patente la brutal diferencia que existía entre el baloncesto estadounidense y el del resto del mundo, aun jugando bajo las reglas de la FIBA, diferentes a las de la NBA.

Conscientes de su superioridad, a algunos integrantes del equipo no les hacía especial gracia que se les considerara un equipo de ensueño. Charles Barkley declaró en más de una entrevista que él odiaba ese sambenito: "Nosotros solo somos la selección estadounidense", defendía.

El valor icónico de la participación de ese grupo de jugadores superdotados para el baloncesto trascendió más allá de las canchas. En el caso concreto de Magic Johnson, supuso todo un ejemplo de superación para la juventud, ya que el base del 'Showtime' de los Lakers había dado positivo por SIDA meses antes de la cita de Barcelona.

Las distancias, aun siendo considerables entre el equipo que presente la federación estadounidense y el resto de países, ya no es tan abismal como en 1992, pero siempre quedará grabado en la historia ese equipo maravilloso que pasó por encima de todo el que se puso en su camino, ya fuera la España de Jordi Villacampa y Epi o la Croacia de Drazen Petrovic y Toni Kukoc.