El apasionado beso de Rafa Nadal y su novia Xisca

Han llevado siempre con discreción su relación, pero ganar por séptima vez Roland Garros bien merecía salirse del guión. Y eso fue lo que hicieron Rafa Nadal y Xisca Perelló en París, en la ciudad del amor, donde ambos se fundieron en un apasionado beso. Otro más en la historia del deporte español.

Que Rafa Nadal gane en Roland Garros hace tiempo que ya casi ni sorprende, se ha convertido en algo cotidiano cada junio desde 2005, con la excepción de la edición de 2009, sin embargo este año ha sido diferente.

En 2012 Nadal tenía la reválida quizás más difícil para él en Roland Garros: tenía que desempatar con el mito Borg como el más laureado en la tierra de París y además para lograrlo debía de vencer a su nueva bestia negra, el serbio Novak Djokovic, quien le había ganado en las últimas tres finales de Grand Slam.


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Por todo esto, y tras quitarse la presión de una final eterna (se disputó en dos días por la lluvia), Rafa Nadal se olvidó de que estaba siendo observado por millones de personas y se mostró tan natural como es. Escaló hasta el palco en el que estaban sus familiares y amigos, otra imagen repetida cada año, y allí recibió las felicitaciones de sus padres, Sebastián y Ana María, de su hermana Maribel, de su cuerpo técnico encabezado por su tío y entrenador, Toni Nadal, y también de algún amigo como Pau Gasol.

Sin embargo, con quien Rafa Nadal quiso celebrarlo a lo grande fue con su novia, Xisca Perelló, con quien se fundió en un romático y amplio beso bajo la atenta mirada de todos. Esta vez la emoción por lo conseguido le hizo olvidarse de todo y dejaron una imagen ya para la historia del deporte español. Y es que hay quien ya lo compara con el gran beso de España: el que se dieron Iker Casillas y Sara Carbonero tras conseguir La Roja el Mundial de Sudáfrica 2012. ¡Qué bonito es el amor!