El héroe de la Copa no estuvo en la final

El Barcelona conquistó un nuevo título copero y el Athletic se quedó a las puertas del éxito, pero el gran protagonista no estuvo presente. Pablo Infante, sensación del torneo, se coronó como el máximo goleador de la competición

Su nombre copó todas las portadas durante las mágicas semanas en las que el humilde Mirandés iba avanzando fases en la Copa del Rey. El cuadro castellanoleonés fue eliminando, uno tras otro, a Villarreal, Racing de Santander y Espanyol y se convirtieron en los héroes de la competición hasta que, en semifinales, el Athletic Club puso punto y final a su sueño.

Pablo Infante era el líder del equipo y sus goles le han servido para convertirse en el máximo goleador de esta edición de la Copa del Rey. El centrocampista marcó siete goles, uno desde los once metros, dos más que Fernando Llorente, que no pudo ampliar su cuenta en la gran final.

Con este honorífico galardón se premia el trabajo de un equipo que, con pocos recursos, ha llegado a codearse con la élite. Sin ir más lejos, el propio Pablo Infante compagina el fútbol con su trabajo en una sucursal bancaria.

Fin de semana inolvidable con el ascenso

Pero no tuvo tiempo Pablo Infante para recrearse en su galardón. En la mañana del domingo, el jugador tenía la misión de liderar a su equipo al ascenso a la Segunda división del fútbol español. El Mirandés llevaba un 1-0 de la ida, pero completó la eliminatoria con una victoria en Mallorca ante el Atlético Baleares por 1-2. El tanto del empate fue obra de Pablo Infante que difícilmente olvidará esta temporada.