Almudena Cid, beso y corazón al tapiz

Almudena Cid ha pasado a la historia de la gimnasia rítmica y de los Juegos por ser la única en completar cuatro ciclos olímpicos, estando en las finales de todos ellos: Atlanta 1996, Sídney 2000, Atenas 2004 y Pekín 2008, donde se despidió de la competición dibujando un corazón sobre el tapiz.

Un hito conseguido en uno de los deportes más exigentes que existen y que ensalza, si cabe aún más, lo conseguido por la que es sin ninguna duda la mejor gimnasta de la historia del deporte español.

La vitoriana comenzó a practicar la gimnasia a los 7 años, destacando rápidamente y dando el salto definitivo a los 13 años, al ser reclamada por la búlgara Emilia Boneva para entrar en la selección española individual.

En 1995 debutó en el panorama internacional, en un torneo valedor para la Copa de Europa y donde alcanzó el vigésimo puesto. Y en junio de ese mismo año lo hizo en competición oficial, en la Copa de Europa de Telford (Inglaterra), consiguiendo la duodécima posición.

Su primer gran reto tuvo lugar en el Campeonato del Mundo de Gimnasia Rítmica de Viena (1995), donde obtuvo el undécimo puesto: había nacido un diamante en bruto para la gimnasia española. En 1996 volvía al Mundial de Gimnasia Rítmica (Budapest) para alcanzar una cuarta posición que la colocó muy pronto entre las elegidas de este deporte.

Desde entonces, la vida deportiva de Almudena ha estado colmada de éxitos. Su título deportivo más importante fue el triunfo en los Juegos Mediterráneos de 2005. Entre sus logros está el haber participado en doce campeonatos europeos y nueve mundiales, siendo siempre finalista en alguna especialidad, sin olvidar sus ocho victorias en campeonatos de España.

Su única medalla en una competición oficial de la FIG fue la medalla de bronce lograda por el equipo nacional de gimnasia en el Campeonato de Europa por equipos celebrado en Riesa (Alemania) en 2001. El equipo español para esa competición estuvo formado además por Esther Domínguez y por cuatro representantes de gimnasia artística: Álex Barrenechea, Víctor Cano, Sara Moro y Laura Martínez.

Una carrera a la que puso punto y final el 23 de agosto de 2008, finalizando octava en los Juegos Olímpicos de Pekín y obteniendo un diploma olímpico. Un momento que escenificó dibujando un corazón en el tapiz y besándolo.

Olímpico, Olimpiada, los anillos olímpicos, Citius Altius Fortius (más rápido, más alto, más fuerte) y demás marcas relacionadas son propiedad del Comité Olímpico Internacional, del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Londres y de los Juegos Paralímpicos, o de sus entidades vinculadas. Este sitio no está avalado ni afiliado con ninguna de estas entidades.