El numerito de Serena le sale barato

Después de la airada protesta que protagonizó Serena Williams con la juez de silla en la final del US Open, el torneo ha decidido imponerle una sanción irrisoria. La estadounidense pagará 2.000 dólares, menos del equivalente a lo que ha ganado por cada minuto que ha estado sobre la pista.

La práctica totalidad del mundo del tenis ha coincidido a la hora de señalar el feo comportamiento de Serena Williams durante la final del US Open ante Samantha Stosur. En momento del partido, fue sancionada con una penalización de un punto por un grito previo al golpeo de su rival. Williams no quedó conforme y fue a protestar a la juez de silla hasta llegar a amenazarla.

La organización del torneo ha decidido aplicar una sanción de 2.000 dólares a la tenista por su actuación, en la que llegó a advertir a la juez de silla que tuviera cuidado cuando fuera por los pasillos de Arthur Ash. Para muchos, es una sanción irrisoria si se tiene en cuenta que todo el país pudo escuchar sus palabras al haberse emitido el partido en una televisión nacional.

La cifra se hace aún más simple si se tienen en cuenta las ganancias que el US Open le ha generado a la cuenta corriente de Serena Williams. La estadounidense se embolsó 1,4 millones de dólares, en los que se incluye el premio por ser finalista del torneo. Serena estuvo sobre la pista un total de 527 minutos sumando todos sus partidos, por lo que su dinero ingresado por minuto asciende a 2.656 dólares, bastante más que su sanción.

Equivale a una falta leve

La multa de Serena no ha sido considerada como grave por los comisarios. De hecho, el importe es exactamente el mismo que el que han tenido que pagar otras dos tenistas por recibir indicaciones de sus entrenadores desde la grada. El castigo de ambas irregularidades será el mismo pese a su distinta gravedad.