El mejor Clásico no encuentra ganador

Barcelona y Real Madrid empataron a dos en uno de los Clásicos más apasionantes de los últimos tiempos en el que pudo ganar cualquiera. Cristiano Ronaldo adelantó a los blancos, pero Messi le dio la vuelta con un doblete. El propio Ronaldo estableció el empate definitivo a pase de Özil.

Tito Vilanova volvió a sorprender en la alineación, situando a Adriano como central en lugar de Song, por el que todos apostaban en un principio. La falta de automatismos en esta posición fue evidente durante varios minutos de la primera parte, y el Real Madrid aprovechó esta coyuntura para hacer daño al Barcelona.

En los primeros compases, los blancos le disputaron la posesión al Barcelona en su propio estadio, algo que no es muy habitual, pero funcionó temporalmente. Las combinaciones en ataque se sucedían con facilidad, y Özil tenía un protagonismo capital en todas las jugadas.

Tras una bala de fogueo gastada por Benzema, que desperdició un gran centro de Ronaldo; el primer disparo serio sobre Valdés besó las redes. Una jugada colectiva del Real Madrid en el que el balón circuló a alta velocidad de izquierda a derecha y nuevamente hacia la izquierda del campo, terminó en los pies de Ronaldo, que batió al meta culé con un fuerte disparo al palo corto.

Fue llegar el gol del Real Madrid y despertar el Barcelona, que volvió a tomarle el pulso al choque, gracias a la batuta de Xavi y a la velocidad de Pedro en la banda derecha. En el minuto 30, una internada por la banda derecha del Barcelona culminó con un error en el despeje de Pepe que dejó el balón muerto en el centro del área pequeña, por donde pasaba Messi sin atención defensiva para fusilar a Casillas.

Con la tranquilidad que daba el empate provisional, el Barcelona comenzó a frenar el ritmo del partido hasta llegar al descanso para rearmar todos los desajustes defensivos.

Las pulsaciones volvieron a dispararse nada más iniciarse el segundo acto, con un penalti protestado en cada área. Primero, Özil protestó una entrada por detrás de Mascherano en las inmediaciones de la portería de Valdés; mientras que minutos después era Iniesta el que pedía la pena máxima por un pisotón de Pepe en el borde del área. Delgado Ferreiro no se mojó en ninguna de las dos acciones.

La balanza se desniveló con una falta directa de Leo Messi, que superó a la barrera madridista y superó a Casillas, que no pudo hacer nada ante un toque magistral del argentino, que sigue nutriendo sus cifras goleadoras en los Clásicos.

Y si uno mejora sus números, el otro lo siente en su orgullo. Cinco minutos tardó Ronaldo en devolver el empate, aprovechando un pase entre líneas milimétrico de Özil.

Con las espadas por todo lo alto, el Barcelona procuró generar peligro para volver a desnivelar el partido, pero el larguero evitó el gol de Montoya, y las dos ocasiones finales de Pedro terminaron errando el objetivo.

Al final, resultado justo entre dos grandes equipos que dignificaron el término 'Clásico'. El Barcelona se lleva el premio añadido de mantener la distancia de ocho puntos, considerable a estas alturas de temporada.

Ficha técnica

Barcelona: Valdés; Alves (Montoya, 27'), Mascherano, Adriano, Alba; Xavi, Sergio, Fàbregas (Alexis, 63'); Pedro, Messi e Iniesta.

Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Pepe, Ramos, Marcelo; Khedira, Alonso; Di María (Essien, 87'), Özil (Kaká, 79'), Ronaldo; y Benzema (Higuaín, 61').

Goles: 0-1, Ronaldo (min. 22); 1-1, Messi (min. 30); 2-1, Messi (min. 60); 2-2, Ronaldo (min. 65)

Árbitro: Delgado Ferreiro. Amonestó a Pedro y Sergio; y a Alonso, Özil, Pepe y Arbeloa.

Estadio: Camp Nou.