Drogba da al Chelsea la Champions que le falta

El Chelsea ha ganado al Bayern de Múnich en la final de la Champions en la tanda de penaltis en el Allianz Arena en un partido que concluyó con 1-1 en los noventa minutos. Cech fue decisivo en la tanda de penaltis y Drogba consiguió transformar el lanzamiento definitivo.

El sueño de entre los sueños. Lo más deseado por parte de cualquier jugador de fútbol del planeta y un episodio nuevo de sonrisas y lágrimas: La finalísima de la Champions. Ese sería el preludio de lo que terminaría ocurriendo al término del encuentro que cualquier futbolista quiere presenciar. Un escenario caprichoso que premia ciertos detalles y castiga fugaces errores.

Tanto Bayern como Chelsea habían recibido ese dulce caramelo tan ansiado después de hacer hincar la rodilla en el suelo de los grandes equipos del momento en las semifinales: Real Madrid y Barcelona, respectivamente. El Allianz Arena no era sino el campo de batalla idóneo para los intereses de los hombres de Jupp Heynckes. A priori.

Más allá de cambiar los planteamientos que ambos equipos presentaron en la eliminatoria previa, mantuvieron el camino que emplearon frente a los rivales con los que se toparon en la ronda anterior: El cuadro inglés decidió agazaparse atrás para salir con velocidad a la contra, mientras que el equipo germano intentó llevar la batuta para marcar los tiempos que le interesaban y así generar oportunidades de gol.

La primera mitad, rozando el tedio más propio de una travesía por la sequedad del desierto, estuvo enmarcada por los azotes constantes del conjunto germano. Una y otra vez el entramado numantino planteado por Roberto Di Matteo dificultaba los espacios sobre el tapete del majestuoso estadio muniqués. En eso se resume lo que dio de sí el primer acto: Acometidas por los costados de Ribery y Robben, ocasionando un disparo al poste, incluso, y algún contragolpe desgranado con migajas del equipo inglés.

Emoción contenida

Tras el descanso, las intenciones sobre el papel iban a ser calcadas a las de la primera parte: El Bayern apretaba muy arriba, apostaba por un fútbol de control, mientras el que Chelsea esperaba paciente para salir con velocidad después de realizar recuperaciones de balón. Con este panorama pasaban los minutos sin que se inquietase en demasía ni un alma de las dos aficiones presentes en el Allianz Arena.

Llegó el último tramo de partido y por fin se desató la más desproporcionada locura. Primero fue Müller el que adelantó de cabeza al Bayern y cuanto todo parecía visto para sentencia, Drogba, con un remate similar, se elevó en lo más alto para, a sus 35 años, demostrar que puede seguir siendo decisivo cuando más se le necesita. El choque se marchó a la prolongación.

La acción que lo cambió todo

El Chelsea demostró su característica más común en la prórroga al enseñar un nivel físico superior al de su oponente. Sin embargo, el segundero se paró para la afición londinense cuando Drogba cometió un fatídico e innecesario penalti sobre Ribery. No duró más allá el susto de lo debido para el equipo blue. Robben sacó la escopeta y mandó un misil desde la pena máxima que repelió con escrupuloso y nítido acierto Cech. Una vez más, ídolo con mayúsculas.

Héroes y villanos

Tal estado de incertidumbre no podía resolverse de otra forma que no fuera a través de la tanda de penaltis. El Bayern comenzó adelantándose en los lanzamientos, tras errar Mata, pero el fallo de Olic y el posterior de Schweinsteiger abrieron la puerta de la 'Orejona' para el Chelsea.

Drogba cerró el mejor capítulo posible para su carrera convirtiendo el último penalti. El costamarfileño fue completamente decisivo: gol del empate en el encuentro y la última pena máxima transformada. Ya se ha ganado el cielo eterno en Londres: Primera Champions para el Chelsea.

LA FICHA DEL PARTIDO:

1. Bayern: Neuer; Lahm, Boateng, Tymoshchuk, Contento; Kroos, Schweinsteiger; Robben, Müller (Van Buyten, 86), Ribery (Olic, 97); y Gómez.

1. Chelsea: Cech; Bosingwa, Cahill, Luiz, Cole; Mikel, Lampard; Kalou (Torres, 84), Mata, Bertrand (Malouda, 73); y Drogba.

Goles: 1-0 (min 83, Müller), 1-1 (Drogba, 88)

Penaltis: 1-0 (Lahm marca), 1-0 (Mata lanza y Neuer para), 2-0 (Gómez lanza y marca), 2-1 (David Luiz lanza y marca), 3-1 (Neuer lanza y marca), 3-2 (Lampard lanza y marca), 3-2 (Olic lanza y Cech para), 3-3 (Cole lanza y marca), 3-3 (Schweinsteiger lanza contra el poste), 3-4 (Drogba lanza y marca).

Arbitro: Pedro Proenca (Portugal) amonestó a Schweinsteiger, Cole, David Luiz, Drogba y Torres

Incidencias: final de la Liga de Campeones disputada en la Allianz Arena de Múnich ante 62.500 espectadores (lleno).