El otro Madrid pide la Décima a golazos

En vivo: Madrid-APOEL

Siguen sin existir los trámites para el Real Madrid. Los hombres de Jose Mouriho lo demostraron en Copa ante la Ponferradina, cuando jugaron la vuelta ante la Ponferradina con el resultado a su favor, y lo han vuelto a demostrar ante el Apoel en Champions. Los suplentes blancos se unieron a los 'jugones' para tomar el mando y solventar el irrelevante partido con altas dosis de fútbol.

Enfrente tenían a un Apoel que no llegaba al Santiago Bernabéu con la intención de remontar. El conjunto chipriota asumió desde el primer minuto su papel de cenicienta y mostró sus miedos y carencias ante un Madrid con hambre de gloria europea. En un estadio blanco que solo supo lo que era el silencio con el homenaje a Zárraga, recientemente fallecido, antes del comienzo del encuentro, Cristiano volvió a buscar el gol con ansiedad y acabó encontrándolo por inercia.

El portugués fue el que tuvo toda la ambición desde el comienzo, llegando a pedir un penalti que se había hecho, en todo caso, a sí mismo en el primer minuto de partido. El Apoel se encerró atrás sin complejo alguno, pues bastante mérito tiene jugar en un templo como el Bernabéu en unos cuartos de final, y quedó a expensas de un Madrid que se vio beneficiado por un césped mojado que facilitaba el juego de Esteban Granero o Nuri Sahin, titulares y con ganas de más.

Los 'jugones' mandan

Tras varias aproximaciones protagonizadas por Cristiano en banda izquierda, donde se ha acostumbrado a romper para sacar centros de ensueño, el Apoel tuvo la primera y única ocasión antes del descanso. Sergio Ramos estuvo providencial al corte y evitó que Iker Casillas quedara vendido. Fue el único susto y a la vez el despertador del Madrid, que amedrentó a los fantasmas con un remate de Cristiano de cabeza en una falta servida por Sahin. El luso estaba buscando el gol y finalmente fue este quien le encontró a él en un centro templadito de Marcelo que no acertó a rematar Higuaín. En el segundo palo se encontraba la bestia portuguesa para con un leve empujón al balón espantar de golpe a los fantasmas que osaban visitar el Santiago Bernabéu.

La genialidad llegó poco después. El Madrid seguía enchufado y tras rozar en varias ocasiones un nuevo tanto, fue Kaká el que en una jugada de nuevo iniciada por Marcelo se sacó un disparo a la escuadra desde la frontal, un poquito escorado a la izquierda. Fue un gol para recordar, aunque habrá que sumarlo a los que últimamente acostumbra a marcar el Real Madrid. El brasileño estuvo a punto de llevar un nuevo éxtasis a la grada tras un tiro precedido de una pared con Cristiano, pero el palo evitó que la fiesta tuviera otro punto antes de ir al descanso.

Reapariciones y silbidos

Tras la reanudación llegaron los cambios prometidos por Mourinho. Di María reapareció después de tres meses alejado de los terrenos de juego para aumentar el fondo de armario del Madrid. El miedo a una nueva lesión y la necesidad de ir cogiendo ritmo poco a poco hicieron que el argentino se escondiera demasiado en la banda, aunque tenía una sorpresa reservada para el final. Llegó también el turno para Raúl Albiol, aunque su posición sobre el terreno de juego llevó las dudas al Real Madrid, que acabó concediendo el gol de la consolación al conjunto chipriota. Manduca aprovechó el error de Altintop, que se dejó la espalda sin proteger, recibiendo una pared que le plantó delante de Casillas. El guardameta, que había tenido una noche tranquila, no pudo hacer nada ante la buena ejecución del rival.

Fueron minutos de nervios que todo el estadio censuró con silbidos mientras el Apoel buscaba el segundo, después de que el tanto de Manduca se celebrara entre los 3.000 aficionados chipriotas como una gran victoria. El Madrid, sin embargo, supo aguantar los instantes de presión y convirtió los silbidos en aplausos cuando Cristiano Ronaldo ejecutó a la perfección una falta que había recibido Kaká. El disparo del luso fue perfecto, entró limpio sin que el guardameta pudiera hacer nada y confirmó que Cristiano se abona por fin a los tiros libres.

Ida y vuelta

Lo que parecía dar la tranquilidad trajo realmente un partido de ida y vuelta. Callejón se unió a la fiesta blanca con un remate perfecto antes de que Altintop volviera a instalarse en la duda cometiendo un penalti que encendió definitivamente al Bernabéu. La actuación del turco no gustó y va a ser difícil volver a ganarse la confianza de su público. El penalti lo transformó Solari ante un Casillas inmóvil. Con un 4-2 fruto de dos equipos desmelenados en todos los sentidos, llegó la sorpresa de Di María. El argentino se disfrazó de Messi para cerrar el partido con una espectacular vaselina desde el centro del área.

Así se cerraba el partido, con otro 'manotazo' más del Madrid para seguir con paso firme hacia la Décima, trofeo que las alternativas blancas han demostrado ansiar tanto como los jugadores más experimentados en el cuadro blanco. Múnich espera en la que podría ser la primera visita blanca antes de la gran final.

- LA FICHA DEL PARTIDO:

5 - Real Madrid: Casillas, Sergio Ramos, Varane, Pepe, Marcelo (Callejón, m.46); Sahin, Granero (Granero, m.65), Altintop; Cristiano Ronaldo, Kaká e Higuaín (Di María, m.53).

2 - Apoel: Urko Pardo; Poursaitides, Kaká (Satsias, m.78), Paulo Jorge, Boaventura; Nuno Morais, Helio Pinto, Charalambides, Marcinho, Manduca (Adorno, m.67); y Ailton (Solari, m.70).

Goles: 1-0, m.26: Cristiano Ronaldo. 2-0, m.37: Kaká. 2-1, m.66: Manduca. 3-1, m.76: Cristiano Ronaldo. 4-1, m.80: Callejón. 4-2, m.82: Solari de penalti. 5-2, m.84: Di María.

Árbitro: Gianluca Rocchi (ITA). Mostró cartulina amarilla a Poursaitides por el Apoel.

Incidencias: Partido de vuelta de cuartos de final de Liga de Campeones, disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 60.000 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria de José María Zárraga, ganador de cinco Copas de Europa con el Real Madrid