Liga - España enseña a Vilanova el camino de Cesc

Tras las dudas que está teniendo que superar Cesc Fábregas en el principio de la campaña 2012-2013, Tito Vilanova se encuentra en la encrucijada de encontrarle un sitio a uno de los nombres estrella del Barça de los últimos años. España enseña al Barça cuál es el rol del hijo pródigo culé.

El 'falso 9' fue su mejor arma inmediatamente después de su llegada a Can Barça, pero una vez encontrado el antídoto ante esta táctica azulgrana, Cesc Fábregas parece haberse quedado sin sitio en el nuevo Barcelona de Tito Vilanova. El joven canterano, que regresó en la pasada temporada como bandera de La Masia, está necesitando más adaptación de lo esperado y en el cuerpo técnico del Barça, como en el entorno del jugador, son conscientes de ello. La solución, sin embargo, puede llegar por donde menos lo esperan.

La selección española está resultando ser el mejor argumento de Cesc Fábregas. Con la última a Soldado en el partido que venció España a Georgia, Cesc ya ha dado 16 pases de gol desde que debutara con España. Nadie, desde el 1 de marzo de 2006, puede superar los registros del de Arenys de Mar, que se sitúa por delante de sus compañeros de equipo y posición, Xavi Hernández y Andrés Iniesta.

Solo David Silva está cerca de los números de Cesc Fábregas con once pases de gol, mientras que los centrocampistas azulgrana se quedan en diez asistencias.

Una pista a seguir

Puestos en conocimiento de estas cifras, los números pueden ser el mejor aliado e indicador de Tito Vilanova a la hora de encontrar un hueco en el once del Barcelona. Una vez que el 'falso 9' parece desterrado, al menos temporalmente, de la táctica azulgrana, Cesc Fábregas aumenta sus posibilidades de situarse como centrocampista llegador capaz de dar con determinación el último pase dentro de la cadena de posesión del club azulgrana.

En esta posición es donde mejor ha brillado vistiendo la elástica de la Selección desde tiempos de Luis Aragonés como seleccionador, una pista a seguir en la búsqueda de la posición perfecta de Cesc Fábregas un año después de su llegada al Camp Nou.