España no falla ante Hungría y pasa como primera

Los de Valero Rivera se impusieron por 33-22 a la siempre incómoda selección magiar, pasando así a cuartos como primeros de grupo.

La selección española de balonmano certificó su presencia en los cuartos de final, tras imponerse hoy por 22-33 a Hungría, en un encuentro en el que la defensa española anuló por completo a los magiares en la segunda mitad.

Entre ellos a un Laszlo Nagy, que tras su fallido proceso de nacionalización, concitó desde el inicio todas las miradas en un encuentro en el que España necesitaba al menos empatar para sellar la ansiada presencia entre los ocho mejores equipos del torneo.

Una clasificación que se empeñó en poner muy cara desde el principio el propio Nagy, que especialmente motivado cuajó su mejor partido en el torneo, como evidenciaban los cinco goles que ya firmaba el exazulgrana apenas superado el ecuador de la primera mitad.

Excepcional actuación que no impresionó al equipo español y menos a Jorge Maqueda, el jugador que a priori hubiera quedado fuera de los Juegos de haberse culminado el "fichaje" del magiar, que respondió a cada latigazo de Nagy con otro zurdazo similar.

Pero los problemas de España no estaban en el ataque, donde el pivote Julen Aginalde superaba una y otra la defensa 6-0 húngara, en una demostración de porque es para muchos, entre otros para el seleccionado español, Valero Rivera, el mejor pivote ofensivo del Mundo.

Goles y más goles que no sirvieron para asentar a la defensa española, que pese a las constantes salidas de Viran Morros y Gedeón Guardiola nunca pudo frenar ni a Nagy, ni a Barna Putics, que tomó el relevo goleador al exjugador del Barcelona.

Circunstancia que mantuvo el marcador en una tensa igualdad (12-12) que sólo se rompió en los últimos ocho minutos de juego, en los que la selección española encontró definitivamente el tono defensivo, paradójicamente, a raíz de una exclusión de Víctor Tomás.

Necesidad de mejora

Obligados a apretar los dientes en defensa como nunca, los de Valero Rivera lograron, por fin, contener a los lanzadores húngaros, que más exigidos que nunca comenzaron a fallar, permitiendo a España lograr un parcial de 4-0, que dejaba el marcador al descanso en un esperanzador 13-16. Renta que el conjunto español disparó hasta los cinco tantos (17-22) en el arranque de la segunda mitad, gracias a un sensacional Jorge Maqueda, que añadió lanzamiento exterior al siempre efectivo juego español de segunda línea, donde Aginagalde seguía causando estragos en cada acción.

Una diferencia que una España cada vez más entonada en defensa, donde Guardiola y Morros anularon por completo a los cañoneros magiares, no dejó de ampliar ya hasta alcanzar una renta de diez goles (20-30) que dejó ya sentenciado el duelo a menos de siete minutos para el final.

Hecho que no mermó al ambición del equipo español, que pese a tener ya todo resuelto siguió apretando y apretando en defensa, para dejar en un contundente (22-33) un marcador final, que no sólo mete a los de Valero Rivera en cuartos, sino que les permite llegar a la última jornada en disposición de lograr la primera plaza del grupo.

LA FICHA DEL PARTIDO:

22 - Hungría: Mikler; Harsanyi (1), Nagy (7), Csaszar (4, 2p), Ilyes (-), Ivancsik (2) y Zubai (3) -equipo inicial- Fazekas (ps), Mocsai (2), Putics (3), Laluska (-), Vadkerti (-), Schuch (-) y Lekai (-)

33 - España: Sterbik, Rocas (5, 4p), Maqueda (7), Guardiola (-), Morros (1), Cañellas (2) y Ugalde (4) -equipo inicial- Hombrados (ps), Gurbindo (-), Víctor Tomás (3, 1p), Raúl Entrerríos (-), Aguirrezabalaga (1), Sarmiento (1) y Aginagalde (9)

Marcador cada cinco minutos: 2-4, 6-6, 8-9, 10-11, 12-13 y 13-16 (Descanso) 14-18, 17-21, 19-24, 20-26, 20-30 y 22-33 (Final)

Árbitros: Horacek y Novotny (CZE). Excluyeron por dos minutos a Ilyes, Laluska, Schuch y Vadkerti por Hungría; y a Maqueda, Víctor Tomás, Morros y Raúl Entrerríos por España.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la cuarta jornada del grupo B del torneo masculino de balonmano de los Juegos Olímpicos de Londres disputado en la "Caja de Cobre" ante unos 7.000 espectadores.