All Sports - 'Felix sin miedo' tendrá que esperar dos días más

Felix Baumgartner no pudo ser la primera persona que rompe la barrera del sonido en caída libre debido a los fuertes vientos que soplaban en la base aérea de Nuevo México desde la que debía salir hacia la estratosfera, a más de 36.000 metros de altura. El intento de entrar en los anales de la historia se traslada al jueves.

Transmitida por unas 150 emisoras de televisión, la misión fue interrumpida a las 19.45, unas dos horas después de iniciarse los preparativos para inflar el globo en el que Felix Baumgartner iba a subir a la estratosfera desde Roswell (Nuevo México, EEUU), el lugar donde tiene lugar este experimento.

El deportista de alto riesgo estaba ya dentro de la cápsula que el globo iba a elevar hasta 36.765 metros para lanzarse de allí al vacío, cuando los vientos volvieron a cobrar fuerza después de haber amainado unas horas antes, lo que había permitido iniciar los preparativos.

El proyecto ya tuvo que ser aplazado del lunes al martes debido a las desfavorables condiciones meteorológicas.

De momento, se desconoce la fecha en la que Baumgartner volverá a intentar el salto.

El globo de helio tiene una altura de 180 metros y su tejido, desplegado, cubriría 16 hectáreas, según los datos de la misión.

La velocidad del viento no puede superar los 5 kilómetros por hora para garantizar que no se dañe la fina tela del globo, de 0,002 centímetros de grosor.

Con este experimento, Baumgartner espera batir cuatro récords: ser el primero en superar la velocidad del sonido sin ayuda mecánica, en realizar el salto con paracaídas desde más altura, protagonizar la caída libre más larga y subir en globo al punto más alejado de la tierra.

El proyecto ya tuvo que ser aplazado del lunes al martes debido a las desfavorables condiciones meteorológicas.

El globo de helio tiene una altura de 180 metros y su tejido, desplegado, cubriría 16 hectáreas, según los datos facilitados por la misión.

La velocidad del viento no puede superar los 5 kilómetros por hora para garantizar que no se dañe la fina tela del globo, de 0,002 centímetros de grosor.