García, nuevo campeón del peso superligero

El púgil estadounidense de origen hispano Danny García derrotó por decisión unánime al cuatro veces campeón mundial el mexicano Erik Morales, a quien derribó una vez, y se proclamó nuevo monarca del título vacante superligero, versión Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

En pelea celebrada en el Reliant Arena, en Houston (Texas), García mantuvo su calidad de invicto y se apoderó del cetro mundial que un día antes Morales había perdido y dejó vacante al no dar el peso límite obligatorio. Los jueces dieron calificaciones de 117-110, 116-112, 118-109 para García, que hizo una pelea inteligente.

Aunque Morales subió al cuadrilátero con mayor peso que García, éste aprovechó su mayor agilidad y pudo dominarlo sobre todo en la segunda parte del combate pactado a 12 episodios, cuando el excampeón mexicano se quedó sin fuerzas. García mandó a la lona al mexicano en el undécimo asalto con un poderoso gancho de izquierda, con lo que reforzó la ventaja que había acumulado a lo largo de los 10 episodios anteriores.

El nuevo campeón del mundo, nacido en Filadelfia, mejoró su marca a 23-0, con 14 triunfos por nocáut, y Morales lo vio caer a 52-8, con 36 victorias conseguidas por la vía rápida. Morales, de 35 años de edad, el primer peleador mexicano en conseguir cuatro títulos en cuatro divisiones distintas, una noche antes había perdido la corona al exceder el peso reglamentario, cuyo límite es de 140 libras (63,5 kilogramos).

La derrota le saldrá cara

El mexicano no pudo retener la corona en la primera exposición que hacía, al registrar 142 libras y no reducirlas en el tiempo límite reglamentario. Morales se apoderó del título en septiembre pasado al derrotar a su compatriota Pablo César Cano en el décimo asalto, y se convirtió en el primer púgil de su país que consiguió cuatro títulos mundiales en pesos diferentes, esta vez mostró que la hora del adiós definitivo lo tiene cerca.

Además de haber perdido la corona desde antes de subir al cuadrilátero, Morales tendrá que pagar 50.000 dólares de su bolsa de un millón a García, que tenía asegurada una ganancia de 175.000, pero que se incrementó a 225.000 dólares. García, que después del pesaje criticó con dureza el comportamiento de Morales, dijo que sobre el cuadrilátero demostró que tipo de profesional es y como ama al deporte del boxeo.

"Llegue muy bien preparado y la mejor demostración fue el tipo de pelea que ofrecí a unos aficionados que se merecen todo lo mejor", declaró García, de 24 años. Morales trató de hacer una pelea lenta al comienzo y le sirvió para imponer su dominio, pero García cambió la distancia y castigó al excampeón con golpes cortos que hicieron daño a su rival, incluido un gancho de izquierda a la contra en el undécimo asalto que fue el que mando al excampeón del mundo a la lona. La ironía del golpe y la caída estuvo que se dio cuando Morales había decidido atacar a su rival en busca de asegurar más puntos de cara al dictamen final de los jueces.