García no sirve "para ganar un Grande"

Sergio García, que una vez fue considerado la nueva figura del golf y después el mejor jugador que nunca ha ganado un 'Grande', ha reconocido tras perder sus opciones de victoria en el Masters de Augusta que se ve incapaz de ganar un 'major'.

Así que el español, de 32 años, no sorprendió a nadie cuando se negó a hablar de sus posibilidades de ganar el Masters de Augusta tras acabar la jornada del viernes entre los primeros clasificados. En duras condiciones, García logró un cuatro bajo par situándose cerca de la cabeza tras el primer día de competición.

Para alguien que casi deja el golf profesional tras una mala racha, su actuación debería haber sido motivo de celebración, pero García no se atrevió con predicciones audaces. "No sé si estoy preparado para ganar", dijo. "Me gustaría poder decir que estoy preparado para ganar, pero realmente no lo sé. Así que simplemente voy a dar lo mejor de mí mismo".

Tras la desastrosa jornada del domingo que le dejó fuera de la lucha por el título, sus declaraciones han caído como un jarro de agua fría: “Después de 13 años, hoy ha sido el día en que me he dado cuenta. No soy capaz de ganar un grande”, señaló al entregar la tarjeta de la jornada. “Esa es la realidad. No soy lo suficientemente bueno y ahora lo sé. Llevo 13 años intentándolo y no me noto capaz de ganar. Después de 13 años, se me acaban las opciones. No soy bueno para los grandes, ya está. Intentaré ser segundo, o tercero… Y no pasa nada, se puede vivir sin un Grander”, sentenció el castellonense.

Pese a ganar 22 títulos como profesional y llegar al número dos en el ranking mundial, nunca ha ganado un 'major', aunque ha estado cerca en varias ocasiones, finalizando segundo en tres ocasiones y entre los cuatro mejores al menos una vez en cada uno de ellos.

Los casi fallos han perseguido a García y afectado mucho a su confianza y amor por el golf. Cayó en picado en el ranking y se perdió la última Copa Ryder antes de autoimponerse un descanso.

Fue sólo entonces cuando no se centró en volver a la cumbre, aunque admite que aún desconoce el tipo de temperamento adecuado que necesita para triunfar. "Creo que esa es la pregunta del millón de dólares. El carácter adecuado para el golf, no existe", dijo. "El tío que está en la cima probablemente lo tiene, pero el resto, no lo creo".