Gatlin, Blake y Bolt se citan para formar parte de la historia

La semifinal de los 100 metros se convirtió en la carrera más rápida de la historia al estar siete atletas por debajo de los 10 segundos.

El nuevo sistema de clasificación, con tres semifinales y sólo dos plazas de acceso directo por cada una, más dos en la repesca por tiempos, representaba una peligrosa trampa incluso para los favoritos.

En la primera, Justin Galin venció con 9.82, un registro asombroso para una semifinal, seguido del holandés Churandy Martina, que con 9.91 condenó a Powell a la sala de espera, pendiente de si su marca de 9.94 le daba para ocupar una de las dos plazas de repesca. Al final pudo respirar tranquilo.

Antes de correr la segunda, Bolt introdujo una novedad en su repertorio de pantomimas, simulando un combate de boxeo. Salió mal, como acostumbra (180 milésimas), pero aún tuvo espacio para relajarse antes de vencer con 9.87, seguido del estadounidense Ryan Bailey (9.96) y del trinitense Richard Thompson (10.02).

El campeón mundial, Blake, y Tyson Gay coincidieron en la tercera. Un duelo que, por sí solo, haría feliz a cualquier director de mitin. El jamaicano, tras hacer el saludo militar, partió en 176 milésimas y venció con 9.85 seguido de Gay (9.90).

Dos horas después, los cuatro atletas más rápidos de la historia regresarán a la pista para dirimir sus diferencias en busca de la medalla de oro.