Grosjean dejó a Alonso sin un récord histórico

Fernando Alonso llegaba a Spa con la intención de dar un golpe de efecto al título, y de paso, igualar un récord histórico de la Fórmula 1. Pero no pudo ser. En la primera curva, el francés Romain Grosjean tocó a Lewis Hamilton, que no pudo hacer nada y se llevó por delante al español.

De esta forma, Alonso vio truncada su racha de 23 carreras consecutivas puntuando, quedándose a casi 44 vueltas de igualar a Michael Schumacher, que ostenta el récord con 24 pruebas finalizando en los puntos. El ímpetu de Grosjean le privó de inscribir (una vez más) su nombre con letras de oro en los libros de historia de la Fórmula 1.

Una racha que se ha prolongado desde el 12 de junio de 2011 en el circuito canadiense Gilles Villeneuve, cuando Alonso se vio obligado a abandonar bajo la lluvia tras un toque con Jenson Button -que acabó ganando la carrera-, y ha finalizado el 2 de septiembre de 2012 tras la acción de Grosjean, curiosamente en otra carrera ganada por Button.

Más de 14 meses sin sobresaltos, terminando todas las carreras y haciéndolo siempre en los puntos. Estaba claro que alguna vez tenía que acabar la racha, pero la mala suerte ha querido que sea a una carrera del récord. Un registro que tiene que aunar buenas maneras y suerte, como ha quedado demostrado en Spa.

Schumacher, a salvo

'Schumi' puede respirar tranquilo después de haber visto a Alonso acercarse a su marca en los últimos Grandes Premios. El 'Kaiser' estuvo 24 carreras consecutivas en los puntos, desde el 29 de julio de 2011 en el Gran Premio de Alemania celebrado en Hockenheim hasta el 6 de abril de 2003 en el Gran Premio de Brasil que tuvo lugar en Interlagos, en un carrera loca que será recordada siempre por el podio al que Alonso no pudo subir.

Alonso finalizó tercero pese a sufrir un grave accidente tras encontrarse restos del Jaguar de Mark Webber y estrellarse contras una pila de neumáticos. La carrera se detuvo -y el tiempo se paró hasta que Alonso levantó el pulgar en camilla-, y se contaron las posiciones de la penúltima vuelta, en la que Alonso había pasado en tercera posición. La ausencia del español en el podio dejó una imagen esperpéntica, con solo dos pilotos -Fisichella y Raikkonen- en el cajón.

Antes de aquella carrera, Schumacher había firmado un mágico 2002 en el que no solo puntúo en todas las carreras, sino que no se bajó del podio en toda la temporada. Once victorias, cinco segundos puestos y un tercero en una temporada inolvidable en la que fraguo un récord que, al menos de momento, sigue a salvo.