Solo hay 6 gramos de oro en las medallas olímpicas

El oro olímpico es el gran sueño de la mayoría de los deportistas. Sin embargo, sus ansiadas medallas apenas contienen el metal precioso. De los 412 gramos que pesa cada presea solo unos 6 son de oro, lo que equivale a un escaso 1,34%. Casi todo lo demás es de plata.

En concreto, la plata supone en torno al 93%, quedando el 6% restante para el cobre, lo que da lugar a un valor aproximado de 535 euros. La de plata, formada por un 93% de plata y un 7% de cobre, alcanza un valor estimado de 276 euros. Por último, la de bronce, compuesta mayoritariamente de cobre, vale poco más de 4 euros. La última vez que en los Juegos Olímpicos se entregaron medallas de oro macizo fue en la edición de 1912, celebrada en Estocolmo.

Creación y fabricación

Las medallas de Londres han sido fabricadas con casi 9 toneladas de metal extraídas de la mina Kennecott Utah Copper de Rio Tinto, situada en Salt Lake City; y de su 'filial', la mina Oyu Tolgoi, situada en Mongolia. El artista británico David Watkins creó el diseño de la parte frontal de la medalla, mientras que en el reverso aparece Niké -diosa griega de la victoria- saliendo del Partenón.

La Cada de la Moneda Real de Gales del Sur es la encargada de elaborar las medallas en un proceso de 10 horas, que requiere un horno de 760º C y cerca de 1.000 toneladas de peso en una prensa especial. Hasta el comienzo de los Juegos, las 2.300 medallas se encuentran custodiadas en la Torre de Londres.

Medallas subastadas

Evidentemente, el valor de una medalla olímpica es mucho mayor para los campeones olímpicos y sus aficionados. Rara vez se acaban revendiendo, pero cuando sucede, su valor crece exponencialmente respecto al de su composición. Por ejemplo, la medalla de oro que subastó Mark Wells, miembro del equipo estadounidense de hockey sobre hielo de 1980, conocidos como 'El Milagro sobre Hielo', alcanzó algo más de 250.000 euros.

El nadador Anthony Ervin, medallista en 2000, subastó su oro por casi 14.000 euros por las víctimas del tsunami del Oceáno Índico en 2004. Y el oro de Ken Spain, miembro del equipo de baloncesto estadounidense de 1968, fue vendido recientemente por algo más de 21.000 euros.

Sin embargo, no todas las medallas son fáciles de vender. El atleta Tommie Smith, que se hizo famoso cuando levantó su puño por el 'black power salute' en los Juegos Olímpicos de 1968, se encontró con una reacción negativa de los medios de comunicación cuando intentó sacar a subasta su medalla en 2010. Nadie pagó la puja mínima, que ascendía a algo más de 200.000 euros, por lo que todavía conserva su medalla.