Jugó al basket estando en coma

La historia de Maggie Meier pone la piel de gallina. Esta joven amante del baloncesto ha tenido que superar una dura prueba de vida de la que ha salido con éxito gracias a su gran afición.

Maggie Miller es una joven que, en el año 2008, sufrió una meningitis por la que se pasó más de dos meses en coma. Durante su estancia en estado vegetativo, protagonizó algo que muchos médicos aún no pueden explicar, ya que era capaz de emular lanzamientos a canasta con una pelota de playa.

Antonio Martínez Ron publicó esta emotiva historia en lainformacion.com para mostrar al mundo el espíritu de superación de Miller. En este artículo se cuenta cómo la familia movía a la joven a una silla de ruedas para evitar que se entumeciera, pero sus movimientos eran insólitos, ya que emulaba los lanzamientos a canasta cuando ponían en sus manos una pelota de playa.

El propio doctor William Graf relataba cómo "nunca había visto nada como esto. Recuperó el movimiento de lanzar a canasta mucho antes de poder levantarse o caminar". El doctor Graf explica que "Maggie despertó brevemente del coma, con los ojos abiertos, y la colocaron en una silla. No podía hablar, ponerse de pie o andar. Tampoco parecía entender lo que le decían. Su madre y su hermana mayor estaban allí y le pusieron una pelota de playa en las manos y ella empezó a lanzarla a diferentes objetivos de la habitación, pero siempre con una técnica perfecta de tiro".

La noticia indica también cómo la chica se despertaba algunas veces y se mantenía en un estado semicomatoso. No respondía a los estímulos y volvía a entrar en coma, pero su única respuesta era el lanzamiento de la pelota.

Tras más de tres meses en el hospital y tres años de rehabilitación, Maggie se ha recuperado. Incluso ha podido sentir el cariño de su gente en forma de homenaje el día que regresó a las canchas de la escuela Blue Valley de Kansas, donde estudia.

Meier no recuerda nada de lo sucedido, pero su neurólogo indica que "ahora está espectacularmente recuperada. Se perdió casi un año de su vida con 14 años y tuvo que reaprender a comer, a hablar, a caminar...". Por suerte, todo queda ya como una espectacular historia que contar.