Kaká, la historia que no funcionó en el Madrid

La historia de Ricardo Kaká en el Real Madrid está muy lejos de parecerse a la que vivió siendo jugador del Milan. Lesiones y polémicas que han afectado a su rendimiento como futbolista. El mensaje definitivo de que sobra, se lo dio José Mourinho quitándole de la convocatoria para la Supercopa.

La no inclusión de Ricardo Kaká en la convocatoria para el partido de ida de la Supercopa de España ante el Barcelona es, más que probablemente, el último mensaje de José Mourinho al jugador para que abandone el Real Madrid y empiece a escuchar ofertas si quiere volver a sentirse futbolista.

Un traspaso de 65 millones de euros, y unos modestos números en lo deportivo con 92 partidos oficiales disputados, 24 goles y 28 asistencias. Y todo esto, sin ser titular indiscutible y pasándose varios meses lesionado a causa de una pubalgia y el menisco de su rodilla izquierda.

Desde su multitudinaria presentación en aquella tarde de verano de 2009 hasta este descarte de José Mourinho, el guión de Kaká en el Real Madrid ha tenido diversas escenas. Y la mayoría poco o nada tienen que ver con el jugador que fue Balón de Oro y campeón de Europa con el Milan en 2007.

- Debut oficial con gol: Fue en agosto de 2009 en una ajustada victoria (3-2) ante el Deportivo. Un gol muy suyo de fuerte disparo cruzado. Entonces, el Bernabéu creía que iba a encontrar un ídolo a la altura de Zidane.

- Su mejor partido: El primer Clásico Barça-Madrid de la temporada 2009/2010 en el Camp Nou se saldó con una ajustada victoria culé gracias a un único tanto de Zlatan Ibrahimovic. Pero ese día, el equipo de Pellegrini supo jugarle al de Guardiola y Kaká encontró los espacios y las acciones que le hicieron famoso.

- Su esposa la lía en Twitter. En febrero de 2010, y con el Real Madrid a punto de ser eliminado en octavos de final de la Liga de Campeones a manos del Lyon, Manuel Pellegrini decidió sustituirle para intentar una remontada fallida. Acto seguido, Caroline Celico retuiteó un mensaje muy crítico contra el entonces entrenador blanco y se formó una gran polémica.

- Pubalgia crónica: Cuatro meses apartado de los terrenos de juego y una negativa a operarse por riesgo a perderse el Mundial de Sudáfrica. Fue su primera gran crisis en el Real Madrid.

- Primera resurrección: Kaká volvió cuatro meses después a jugar un partido, en La Romareda ante el Zaragoza, en otra victoria agónica, con gol del brasileño incluido, de un Madrid que luchaba de forma titánica contra el Barça por la Liga.

- Operación tras el Mundial. Ya con José Mourinho en el banquillo, en la primera pretemporada del portugués al frente del banquillo del Real Madrid en plenos Estados Unidos, Kaká decidió ser intervenido del menisco en Bélgica. Fue el momento cumbre de la polémica, ya que en palabras del propio Doctor Maertens, forzó para estar en la cita mundialista poniendo en riesgo su carrera.

- Gran oportunidad perdida. Mourinho trató de acoplarle sin ninguna prisa a su equipo en el momento clave de la temporada, justo en el carrusel de Clásicos que decidieron Liga, Copa y Champions de la temporada 2010/2011. En la vuelta de semifinales de Liga de Campeones, y con el Real Madrid con un 0-2 para remontar, Mourinho dio una oportunidad de oro al brasileño que, deportivamente, volvió a desaprovechar.

- "Conmigo volverás a ser un número uno". Una frase de Mourinho que el diario Marca llevó a su portada en verano de 2011 cuando, por fin, Ricardo Kaká completó una pretemporada entera con el Real Madrid. Parecía que iba a ser posible.

- Segunda resurrección. El inicio arrollador del Real Madrid de la pasada temporada, superadas la derrota ante el Levante y el empate ante el Racing, tuvo a Kaká como protagonista principal. Titularidad, goles y asistencias. Hasta que fue desapareciendo.

- Contra el Bayern, el Bernabéu acabó de perder la paciencia. El Madrid necesitaba remontar para jugar esa final de Múnich. Mourinho le dio la que ha sido su última oportunidad. Acabó siendo silbado y fallando un penalti decisivo ante Neuer.

- Cara a cara con Mourinho en las oficinas del Bernabéu. Básicamente, para decirle al brasileño que no entraba en sus planes. No jugar la Supercopa, lo pone de manifiesto.