La alternativa a la Euro, a 13.000 kilómetros

Mientras medio planeta se frota las manos y dirige sus focos a la Eurocopa que arrancará en Polonia y Ucrania el viernes 8, en un pequeño rincón ocho selecciones se juegan lo mismo o más: ser la mejor de Oceanía, estar en la Copa Confederaciones y dar un salto de gigante rumbo al Mundial.

Papúa Nueva Guinea, Islas Salomón, Samoa, Nueva Zelanda, Fidji, Tahití, Vanuatu y Nueva Caledonia contra Holanda, Portugal, Alemania, España, Rusia, Inglaterra o Francia. El contraste entre la Eurocopa que está a la vuelta de la esquina y la Copa Oceanía que se juega estos días y que terminará el día 10 (día del debut de España en Gdansk, Polonia) es enorme y, sin embargo, la FIFA quiere ambos torneos por igual.

No en vano, pese a lo exótico y a priori lejano que suena el torneo oceánico, el campeón también se gana el honor de representar al continente en la próxima Copa Confederaciones de 2013 (como en la Euro), pero además toma ventaja en la eliminatoria rumbo al Mundial de 2014. En este sentido Nueva Zelanda, favorita destacada y única selección imbatida en el Mundial 2010, tiene todas las papeletas de alzarse con el título.

Precisamente Nueva Zelanda es la que aparece primero en el ránking FIFA de todas las selecciones participantes en la Copa Oceanía, y lo hace en un lejanísimo 130º puesto. La peor posicionada es Papúa Nueva Guinea (193), quien además posee el dudoso honor de ser la selección con mayor promedio de goles encajados por partido de la competición (5,6 por encuentro). Los 'kiwis' ganaron protagonismo en su confederación, la OFC, tras la salida de Australia en 2006, quien pasó a formar parte de la AFC asiática.

Fútbol de contrastes

Si bien la Copa Oceanía sirve de apoyo para dar a conocer ese fútbol perdido en las Antípodas, tan olvidado y enterrado por los focos de los grandes eventos en Europa, Sudamérica e incluso África, las diferencias respecto a una Euro son abismales. Mientras en el torneo europeo las asistencias pasan de varias decenas de miles de espectadores, en la Copa Oceanía una entrada de 6.000 personas es considerada un éxito total; por no hablar del premio, 1 millón de euros para el ganador frente a los 7,5 que percibirá quien se haga con el título en Kiev el 1 de julio.

Cobertura mediática

Desde que Australia (que se reparte todas las Copa Oceanía de la historia con Nueva Zelanda) saliera del mismo, el torneo ha perdido muchísimo interés a nivel general para el gran público. De ahí que la cobertura mediática sea ínfima y fuera de las fronteras sea exageradamente complicado acceder a partidos, resúmenes o notas de prensa en general, nada que ver con la cobertura espectacular que rodea a cada Eurocopa o Mundial.

Sea como fuere, la Copa Oceanía también es fútbol. Y de hecho, su ganador podría vérselas con España, Brasil, Japón, Uruguay o México en la Copa Confederaciones del año próximo. Nueva Zelanda, sin ir más lejos, se llevó un 5-0 de La Roja en la fase de grupos de la edición de 2009, antes de que ambos lucieran en el Mundial del año posterior por diferentes motivos. Ellos también se merecen salir al escaparate.