Liga - Ancelotti, un técnico que acata las exigencias de sus presidentes

Carlo Ancelotti ya tuvo que lidiar con las imposiciones de Silvio Berlusconi cuando fue entrenador del Milan. Las acabó aceptando. ¿Le ocurrirá lo mismo en Madrid en caso de que Florentino quisiera extralimitarse en el ámbito deportivo?

Todavía no es entrenador del Real Madrid, pero si finalmente Carlo Ancelotti acaba sentándose en el banquillo del Santiago Bernabéu sumará a su lista un presidente con mucho poder y de la máxima exigencia. Florentino Pérez se unirá por tanto al jeque que preside el PSG, Nasser Al-Khelaifi, el magnate ruso y propietario del Chelsea, Roman Abramovich, el exprimer ministro italiano y presidente el AC Milan, Silvio Berlusconi, y Gianni Agnelli, patrón de esta familia que es dueña de la Juventus de Turín desde hace décadas.

Ancelotti viene precedido por una fama de ser un entrenador cordial y que sabe escuchar a todos los que le rodean en el seno de un equipo. Ahí se encuentran por tanto los máximos mandatarios y todas sus exigencias. Y dentro de esas exigencias, puede haber algunas tan extravagantes y difíciles de asumir como una que pasó a la historia y marcó la carrera del técnico italiano cuando dirigía al Milan.

En febrero de 2004, Silvio Berlusconi, impuso a su entrenador que el equipo debía jugar sí o sí con dos delanteros y practicar un fútbol más ofensivo: "El técnico del Milan, de ahora en adelante, debe jugar obligatoriamente con dos atacantes, si no lo hace entonces que renuncie a sus funciones".

Además, ‘Il Cavaliere’ añadió en esta declaración que sin Ancelotti no cumplía su petición, sería despedido de su cargo: "El lunes le escribiré una carta a Ancelotti y otra al club, diciéndoles que Milan debe desplegar desde el primer minuto su máximo potencial ofensivo, esto no es un consejo sino una orden, una disposición del presidente para cualquiera que dirija al equipo de ahora en adelante".

Esta orden expresa de Berlusconi llegó justo después de que el Milan remontara un 0-2 al Inter en un derbi lombardo. Ancelotti dio entrada al danés John Dahl Tomasson junto a Shevchenko y el equipo acabó remontando y ganando ese partido.

En el siguiente encuentro del Milan, la vuelta de octavos de Champions contra el Sparta de Praga después de haber ganado 4-1 en la ida, Ancelotti se plegó a la exigencia de su presidente y dispuso del propio Shevchenko y de Pippo Inzaghi como titulares, aunque esta vez esta imposición no funcionó ya que el partido terminó en empate sin goles.

¿Se plegará a las exigencias de Florentino?

Ni con Abramovich ni con Al Khelaifi se conoce que Ancelotti tuviera que tragar con imposiciones de este tipo. También es cierto que en las tres temporadas de Jose Mourinho al frente del Real Madrid el portugués nunca se quejó de ningún tipo de imposición deportiva de Florentino Pérez, y es muy posible que ni tan siquiera existieran.

No obstante, sí se comentó en la época de Manuel Pellegrini que el presidente advirtió al chileno de que no hiciera rotaciones en el once titular, tal y como acostumbraba a hacer en los primeros partidos de la Liga 2009/2010. Esos cambios en la alineación dejaron de producirse de forma repentina.

Ahora, queda ver si Carlo Ancelotti, técnico que tendrá menos poderes de los que fueron otorgados en la gestión deportiva del club que Jose Mourinho, tendrá que escuchar y acatar cualquier tipo de exigencia, tal y como ya le pasó en el Milan.