Liga - Sevilla-Rayo: Rakitic y Negredo catapultan a Emery (2-1)

El toque de Ivan Rakitic y la pegada de Álvaro Negredo. Dos chispazos de genialidad decantaron la balanza en favor del equipo grande. El Sevilla se llevó tres puntos en un partido muy disputado, en el que Muñiz Fernández también quiso ser protagonista en el descuento expulsando al goleador croata.

Se presentaba un partido interesante por ambas partes. En los locales, Unai Emery tenía una ocasión para sumar tres puntos después de caer ante el Atlético. En el bando visitante, el Pizjuán se antojaba como un escenario ideal para refrendar su candidatura a entrar en puestos europeos, por más que asegurar la permanencia siga siendo el objetivo fundamental de los de Paco Jémez.

Rápidamente se vio que iba a ser un partido atractivo, de fútbol total. Ninguno de los dos equipos estaba dispuesto a contemporizar, y los ida y vuelta fueron constantes. Eso sí, los acercamientos sevillistas ofrecían una mayor sensación de peligro, sobre todo cuando el balón aparecía en las botas de Negredo.

El delantero vallecano pudo ajusticiar al equipo de su infancia en diversas ocasiones, pero en las dos más claras se empeñó en picar el balón por encima de Rubén, y la zaga rayista salvó ambas bajo palos. En el otro bando era Lass el más activo, pero un par de malos controles le privaron de gozar de unas mejores ocasiones. Todo hacía indicar que el marcador no se movería antes del descanso.

Toque y pegada

Sin embargo, un defectuoso despeje de Rubén cayó a los pies de Rakitic, que no se lo pensó y desde 40 metros colocó el balón en la red con gran maestría. El gol de Sevilla era merecido, pero la forma y el momento del mismo fueron una losa demasiado cruel para los vallecanos, que salieron tras la reanudación dispuestos a remontar.

Y casi lo consiguen merced a un error de juvenil de Fernando Navarro, que se abrazó a ‘Chori’ Domínguez cuando ambos peleaban un balón en el área. Muñiz señaló –acertadamente- penalti, y el propio ‘Chori’ materializó la pena máxima. Pero una vez más, la alegría duró poco en la casa del pobre, que se vio ajusticiado por dos de sus hijos pródigos.

Coke, el ex del Rayo que había entrado al término de la primera mitad por la lesión de Cicinho, ganó la línea de fondo y buscó a Negredo en el primer palo. El delantero vallecano no tuvo piedad del equipo de su barrio y batió a Rubén con un taconazo de muchos quilates de calidad. El acierto es el que resuelve este tipo de partidos, y el gol es algo que se paga. Y Álvaro Negredo es gol.

De ahí al final lo más relevante fue la absurda expulsión de Rakitic. En apenas tres minutos vio una amarilla por perder tiempo y otra por una caída en el área que Muñiz interpretó como un intento de engañarle, y en una decisión muy rigurosa mandó al croata a la caseta en el descuento.

Bien es cierto que el Sevilla gozó de más ocasiones que el Rayo, pero dos acciones puntuales fueron las que decantaron la balanza del marcador. El fino toque de Rakitic y la brutal pegada de Negredo. Dos jugadores que marcan diferencias cuando tienen el día, y que redujeron la distancia entre ambos equipos en la clasificación a solo cinco puntos. El Rayo sigue delante, pero el Sevilla parece encontrar el camino. La mano de Emery empieza a notarse en el Pizjuán. Veremos si llega a tiempo de coger el tren de Europa, el mismo que esperan los de Paco Jémez.

- FICHA DEL PARTIDO:

2 – Sevilla: Beto; Cicinho (Coke, min. 44), Fazio, Spahic, Navarro; Medel, Kondogbia (Maduro, min. 74), Rakitic; Navas, Reyes (Manu del Moral, min. 70), y Negredo.

1 – Rayo Vallecano: Rubén; Tito, Gálvez, Amat, Casado; Javi Fuego, Trashorras (Adrián, min. 87); Lass, 'Chori' Domínguez, José Carlos (Vázquez, min. 78); y Delibasic (Leo Baptistao, min. 61).

Goles: 1-0: Rakitic, min. 45+2. 1-1: ‘Chori’ Domínguez, min. 51, de penalti. 2-1: Negredo, min. 54.

Árbitro: Muñiz Fernández (Comité asturiano). Amonestó a Navarro, Fazio, Spahic y Rakitic del Sevilla; y a José Carlos, Gálvez, Tito y Lass del Rayo Vallecano.

Incidencias: Partido correspondiente a la vigésimo segunda jornada de Liga, disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante 40.000 espectadores. Se guardó un minuto de silencio por Ángel Luis Rodríguez Albariño, antiguo secretario general de la Real Federación Andaluza de Fútbol.