Liga: El Zaragoza pesca en río revuelto

El Zaragoza se aprovechó de las turbulencias que atraviesa el Granada con la polémica que rodea al estadio Nuevo Los Cármenes y se llevó los tres puntos gracias a un gol madrugador de Hélder Postiga y a otro de Víctor Pérez, que no pudieron ser contrarrestados por el gol de Nabil El-Arabi.

El Zaragoza consiguió una meritoria victoria por 1-2 en Los Cármenes con la que respira en la clasificación y además trunca la racha de dos triunfos consecutivos del Granada, que pese a su mal partido tuvo opciones de puntuar hasta el final gracias al gol de El-Arabi.

El equipo maño, que corta una racha de dos derrotas seguidas, se adelantó en el primer acto con tantos del portugués Postiga y Víctor y supo aprovechar en el último cuarto de encuentro la expulsión del centrocampista brasileño granadinista Iriney.

El Zaragoza fue el dueño y señor del partido en el primer tiempo ante un Granada desconocido, quebradizo en defensa y nulo en ataque, donde echó mucho de menos al francés Brahimi, sancionado.

Al total control maño ayudó que el equipo dirigido por Manolo Jiménez marcó la primera vez que pisó el área local, antes del minuto tres, al aprovechar Postiga con su cabezazo la perfecta falta sacada por Víctor.

El Granada, con el chileno Orellana desaparecido y el extremo Jaime sustituido tras lesionarse, fue incapaz de reaccionar y comprobó impotente cómo los visitantes ampliaron su ventaja la siguiente vez que se acercaron a Toño.

Poco antes de la media hora de encuentro, Abraham filtró un pase excepcional entre la zaga rojiblanca y Víctor apareció ganando la partida a toda la defensa para marcar a placer el 0-2.

Los de Juan Antonio Anquela, incapaces de trenzar tres pases seguidos, apenas pisaron el área rival y no tiraron ni una sola vez a la meta rival en una primera parte que acabó con nuevas llegadas visitantes, aunque Apoño, Zuculini con la testa y Montañés no encontraron portería con sus intentos.

El Granada, gracias sobre todo a la entrada al campo del delantero nigeriano Ighalo, mejoró algo en la segunda parte, aunque sin llegar a inquietar demasiado a un Zaragoza que cedió el control del juego pero que apenas pasó apuros para defender su renta.

Todo pudo cambiar si el cabezazo de López hubiera encontrado portería nada más iniciarse el segundo acto, en el que Roberto tuvo que trabajar, por primera vez en el choque, para interceptar la falta directa lanzada por Siqueira.

Toño también tuvo que actuar en un par de buenas acciones de Postiga, justo antes de que el Granada se quedara en inferioridad numérica (m.71) por la tarjeta roja que vio Iriney, que ya tenía una amarilla, por una dura entrada a Apoño.

Pese a estar con diez, el Granada hizo el más difícil y, solo cinco minutos después, puso emoción al partido con un fenomenal testarazo de El-Arabi en el lanzamiento de un saque de esquina.

Los andaluces, jaleados por su afición, se volcaron hasta el final en busca del milagro ante un Zaragoza que no se puso nervioso y que, incluso, pudo sentenciar el choque a la contra, sobre todo en una buena acción del hiperactivo Postiga que se encontró con un paradón de Toño.

Otra gran intervención de Roberto a disparo lejano de Ortiz y una acción en la que López no llegó por milímetros en el área pequeña pudieron dar al final un punto al Granada, que ve frenada su racha por un Zaragoza que se distancia de la zona baja.

Ficha técnica:

1 - Granada CF: Toño; Nyom (Ighalo, m.52), Siqueira, López, Gómez; Iriney, Mikel Rico, Torje (Angulo, m.60), Jaime (Ortiz, m.13); Orellana y El-Arabi.

2 - Real Zaragoza: Roberto; Sapunaru, Abraham, Loovens, Paredes; Movilla, Apoño, Víctor (Oriol, m.85), Zuculini (José Mari, m.60); Montañés y Postiga (Álamo, m.90).

Goles: 0-1, M.3: Postiga. 0-2, M.28: Víctor. 1-2, M.76: El-Arabi.

Árbitro: J.A. Teixeira Vitienes (Comité cántabro). Expulsó con roja directa al local Iriney (m.71) y a Manolo Jiménez (m.86). Mostró tarjeta amarilla a los locales Iriney, Nyom, López, Ortiz y Orellana y a los visitantes Movilla, Postiga, Paredes y Apoño.

Incidencias: Partido correspondiente a la octava jornada de la Liga BBVA disputado en Los Cármenes ante unos veinte mil espectadores. Los representantes de los consejos de administración de ambos equipos no presenciaron el partido desde el palco, que estuvo vacío, como medida de protesta por la falta de acuerdo entre el Granada y el Ayuntamiento de Granada para renovar el convenio de uso de Los Cármenes.