Liga - La maldición de los centrales españoles

Pese a que son algunos de los mejores defensas del planeta, la fortuna parece haber dado la espalda a los centrales españoles en las últimas semanas. Hombres como Puyol, Piqué o Ramos no tienen motivos para sonreír en lo deportivo.

El fútbol español pasa por vivir la mejor etapa de su historia. Sus 'bajitos' son la envidia del mundo del balompié y la zaga no es menos. Futbolistas como Piqué, Puyol o Ramos están valorados como los mejores en su puesto y su influencia en sus equipos ha sido más que destacada. Sin embargo, las últimas semanas no han sido positivas para ellos.

Carles Puyol fue el primero en empezar con mal pie la temporada. Primero sufrió una fractura de pómulo que le obligó a jugar con máscara algún partido hasta que, hace dos jornadas, sufrió una lesión en su rodilla que le va a tener entre cuatro y seis semanas de baja.

Más de lo mismo le ha sucedido a su compañero en la zaga azulgrana, Gerard Piqué. En el debut del Barça en Liga de Campeones, el central se lesionó en los primeros minutos. Un esguince en su pie le hará estar entre dos y cuatro semanas y su presencia en el Clásico, como la de Puyol, está en el aire.

En el Madrid tampoco sonríen

En el otro lado del puente aéreo, las cosas tampoco mejoran en exceso. Raúl Albiol sigue pasando por su particular calvario desde la pasada temporada, ya que no cuenta para José Mourinho y ha visto cómo un joven Varane le adelantaba en la rotación por un puesto en el centro de la defensa madridista.

Su compañero Sergio Ramos parecía, hasta hace unos días, el único central español con derecho a sonreír. La derrota del Real Madrid en Sevilla provocó que José Mourinho señalase a algunos de sus futbolistas y el de Camas fue uno de ellos, ya que no jugó el trascendental encuentro ante el Manchester City en Liga de Campeones.

Javi Martínez, pesadilla con final feliz

Campeón de la Eurocopa, Javi Martínez no ha vivido el verano soñado por cualquier futbolista. Su salida del Athletic Club se enquistó hasta el punto de no quedar claro su futuro hasta que el Bayern de Munich puso el dinero sobre la mesa. La relación con la afición vizcaína se ha enfriado y se encuentra en plena adaptación a su nuevo equipo. Aún así, su futuro en Alemania parece ilusionante.