Fórmula 1 - María de Villota reaparece tras su grave accidente

Tres meses después de sufrir un grave accidente durante unos entrenamientos de su equipo, la piloto española María de Villota ha roto su silencio y desvela en la revista Hola su trágica experiencia, sus momentos en el hospital en el Reino Unido, su recuperación y su nueva vida. "Esta carrera la he ganado porque estoy viva".

La vida de María de Villota cambió para siempre a las 9:15 horas del 3 de julio de 2012. En ese momento, el monoplaza Marussia que pilotaba se estrelló contra un camión mal estacionado en el aeródromo de Duxford, donde realizaba su primer entrenamiento con su equipo. Aunque se llegó a temer por su vida, María de Villota le ganó el pulso a la vida y la única secuela que le ha quedado es la pérdida de su ojo derecho.

Tras 17 días ingresada en el hospital de Addembrook's de Cambridge, donde pasó dos veces por el quirófano, María de Villota fue posteriormente trasladada al Hospital de la Paz y dada de alta a finales de julio. Ahora rompe su silencio en esta entrevista en la revista Hola para contar su experiencia.

"El primer día que me miré en el espejo, tenia 104 puntos en la cara, negros, que parecían cosidos con cuerda náutica, y había perdido el ojo derecho. Me quede aterrada", así relata María de Villota los primeros días tras el accidente.

María de Villota, que todavía deberá someterse a dos operaciones más una para corregir un desplazamiento del cráneo y otra para reconstruir el ojo, reconoce que ahora disfruta de otras cosas de la vida que antes pasaban inadvertidas. "Ahora que solo tengo un ojo, quizás percibo más cosas que antes, mi vida era una contrarreloj total, era una lucha contra el crono, y ahora es cuando veo que hay que parar y medir las cosas de otra forma. Ya no son décimas de crono, sino los pequeños momentos".

Sobre su posible vuelta a la competición, María de Villota reconoce no tenerlo claro. "Todavía no lo sé, se trata de la licencia. Hay pilotos en Estados Unidos que han perdido un ojo y aún así tienen su licencia. Lo que es cierto es que se pierde el sentido de la profundidad, porque es ambos ojos lo que te dan la perspectiva. Lo que me pregunto ahora es si mi futuro pasa por ser un piloto de carreras o si hay algo más que tengo que hacer con mi vida".