Mark Spitz, el tiburón americano

Sus siete medallas de oro en Munich 72 le convierten en uno de los personajes más famosos de la historia del olimpismo. Cuatro años antes, en México 68, se había llevado dos oros, una plata y un bronce; pero no le debió parecer suficiente.

Cuatro pruebas individuales (100 y 200, tanto en estilo libre como mariposa), y tres relevos (4x100 libre y estilos y 4x200 libre). Siete pruebas, siete medallas de oros y siete récords mundiales convirtieron los Juegos Olímpicos de Munich 1972 en los de Mark Spitz, el tiburón americano.

Una actuación estratosférica tras la que decidió poner fin a su carrera, a la temprana edad de 22 años, para dedicarse al negocio de los Bienes Raíces. No obstante, su nombre estuvo ligado desde entonces a la mayor proeza lograda en unos Juegos Olímpicos, hasta la pasada edición en Pekín 2008, donde los ocho oros de Michael Phelps rompieron su marca.

En los años sucesivos también fueron cayendo sus registros en cada prueba, pero su mito sigue vivo, y seguirá vivo siempre. Su inseparable bigote asomando de la piscina tras tocar en primer lugar es ya una imagen imborrable del deporte mundial.