London 2012 - La mejor final de basket de la historia de los Juegos

La selección española de baloncesto no ha entrado en la historia de los JJOO por ser la primera en apartar a EEUU del camino al oro, entró en la historia por ofrecer al mundo entero la mejor final de la historia.

Estados Unidos se tomó la cita de Pekín como una reconquista. La derrota ante Argentina en Atenas escocía y mucho en la NBA, y Mike Krzyzewski conjuntó el mejor equipo visto nunca en unos JJOO desde los de Barcelona. Bryant, Howard, Wade, Paul o James se unieron con el único objetivo de devolver el oro a una selección que había perdido el norte en años anteriores.

Enfrente estaba España, con sus figuras de la NBA, y el deseo de hacer realidad la utopía de derrotar al combinado de las barras y las estrellas. Aquella plantilla, dirigida por Aíto García Reneses, tenía madera suficiente para plantar cara a cualquiera, y partía como una de las principales favoritas a alcanzar la final, un objetivo que parecía alejarse por momentos tras perder en la fase de grupos ante EEUU por 82-119.

Los jugadores de Aíto consiguieron reponerse de ese mazazo y seguir avanzando en el torneo, hasta que nuevamente se citaron con los americanos en la gran final, en la que los miedos quedaron a un lado y el espectáculo se apoderó del pabellón olímpico pekinés.

El 24 de agosto de 2008 fue el día en el que Ricky Rubio demostró al mundo sus dotes como base, enamorando a la práctica totalidad de ojeadores de la NBA. Rudy Fernández se creció hasta el punto de hacer un mate en la cara de Dwight Howard, uno de los pívots más poderosos de la NBA. Pau Gasol lució más que nunca sus galones de líder espiritual de la selección acompañado por su hermano Marc. Todos ellos bien rodeados por la mejor camada de jugadores que haya reunido la selección española en una misma concentración: Navarro, Felipe Reyes, Carlos Jiménez, Garbajosa...

Ese 24 de agosto España no ganó, pero mantuvo enganchados a expertos y profanos del baloncesto en torno a la televisión. Tutearon a la mejor selección del mundo, mostraron todas sus armas y mantuvieron la incertidumbre casi hasta el final. Desde entonces, EEUU tiene muy presente que hay un país capaz de jugar en niveles de fantasía, lo que ha contribuido a que afronte los grandes torneos con los pies en la tierra.