Liga - Adiós a la racha que hizo irrompible a Messi

Leo Messi se perdió el partido ante el Hamburgo por lesión, algo que no sucedía desde hacía casi dos años, en septiembre de 2010. Una pequeña contusión le impidió estar disponible para el primer partido de pretemporada ante el Hamburgo, el que suponía el estreno de Tito Vilanova en el banquillo.

Thomas Ujfalusi fue el último en conseguir que Messi se perdiese un partido por problemas físicos tras una dura entrada que le produjo un esguince de ligamentos. En aquella ocasión se perdió dos choques ligueros, frente al Sporting en el Camp Nou y ante el Athletic en San Mamés. Desde entonces, siempre que se había ausentado de algún partido había sido por decisión técnica.

Esta racha de casi dos años supone un enorme avance en la trayectoria del argentino, que en sus primeros años sufrió diversos periodos de inactividad que llegaron a preocupar gravemente al Barcelona, que no dudó en hacerle cambiar su dieta para evitar lesiones, con evidentes resultados.

Pasó un infierno

En 2006 vivió un calvario, justo cuando empezaba a hacerse con el sitio de Giuly en el once para completar un tridente de ensueño junto a Eto'o y Ronaldinho. Todo empezó en la polémica eliminatoria de octavos de final ante el Chelsea, donde Messi fue protagonista indiscutible. En la ida provocó la expulsión de Asier Del Horno por una dura entrada, y en la vuelta tuvo que ser sustituido por Henrik Larsson en el minuto 25.

Sufrió una rotura fibrilar en la pierna derecha, pero se resintió y acabó perdiéndose las semifinales y la final de Champions. Ya en la nueva temporada, se quedó sin disputar el Mundial de Clubes por una lesión en el quinto metatarsiano de su pie derecho que le obligó a parar tres meses. Dos ausencias tan seguidas y prolongadas que encendieron todas las alarmas sobre la fragilidad de la nueva perla emergente del fútbol mundial.

Pero con Guardiola todó cambió. Le prohibió la ingesta de carnes rojas y le preparó una dieta especial que le ha permitido brillar de forma consistente hasta el punto de convertirse en el mejor futbolista del mundo. En base a esto, su ausencia ante el Hamburgo no debería pasar de mera anécdota, además de la pérdida de dinero para el Barcelona. Eso sí, la anécdota que rompió su racha de casi dos años sin lesionarse.