Muniesa, el chico por el que Guardiola perdió los papeles

El día que Pep Guardiola hizo debutar a Marc Muniesa con el primer equipo del Barcelona, el árbitro Rubinos Pérez expulsó al joven jugador con una roja que levantó las iras del ya extrenador culé y todo el Camp Nou.

24 de mayo de 2009. Un Barça que ya era campeón de Liga y esperaba con ansia la final de Champions de Roma que acabaría con el Triplete se medía a Osasuna en el Camp Nou. Los navarros se jugaban la permanencia a vida o muerte y tenían que ganar o ganar en el feudo azulgrana si querían seguir con opciones.

Pep Guardiola decidió entonces que en ese ambiente festivo del Camp Nou, los más jóvenes debían tener protagonismo y participar en esa celebración del título de Liga. Por esta misma razón, en la segunda parte dio entrada a Marc Muniesa, un chaval de 17 años y modelo a seguir en las categorías inferiores del club blaugrana.

Todo iba bien hasta que en el minuto 81 el joven central midió mal una entrada y derribó a un jugador osasunista. El árbitro Rubinos Pérez le mostró la tarjeta roja y, acto seguido, todo el Camp Nou y Pep Guardiola en concreto, explotaron contra esta decisión.

Muniesa, en el día más feliz de su vida como jugador del Barça, abandonó el campo incrédulo y entre lágrimas. Su entrenador salió a defenderle con fuerza, reprochando en todo momento la acción al colegiado madrileño, aplaudiendo irónicamente, jugándose la expulsión y consolando más tarde a un jugador que estaba completamente hundido.

El Camp Nou, durante más de diez minutos, reprochó esa decisión al árbitro, con una sonora pañolada. Rubinos Pérez (que a decir verdad podría haberse ahorrado esa roja tal y como iba el partido) había aguado la fiesta a una de sus jóvenes promesas.

Marcado por la lesión

Y aquel era doble premio para Marc Muniesa, que este martes se lesionó de gravedad en el primer partido amistoso de la era Tito Vilanova al romperse los ligamentos cruzados de su rodilla.

El chico nacido en Lloret de Mar tuvo otra grave lesión de rodilla de la que le costó recuperarse, ya que tuvo que esperar tres meses a ser intervenido porque sus huesos estaban en plena fase de crecimiento.

Aquella vez superó la adversidad para convertirse en el nuevo Puyol del Barça, llegar a debutar con el primer equipo e incluso ser imagen de la firma deportiva que viste a los azulgrana en uno de sus anuncios. Volvió con fuerza, la misma que debe tener ahora para recuperarse.

Fotos: GolTv