Piqué puso medidas para no perder su sitio

El defensa del Barça tuvo que poner remedio durante la pretemporada a una circunstancia que le atormentó en la pasada campaña. Gerard Piqué, al que en su día Guardiola dio algún toque de atención en rueda de prensa, ha perdido peso por su cuenta para poder sentirse de nuevo futbolista.

Que las sensaciones de Gerard Piqué en la pasada temporada no habían sido buenas es algo que ha reconocido el propio defensa en varias ocasiones. La última, después de jugar ante el Real Madrid en la ida de Supercopa de España no dejaba lugar a las especulaciones: "Tocaba comenzar bien, el año pasado tuve que comer mucha mierda".

Con estas declaraciones, el defensa del Barça, que se encuentra pasando por un gran estado de forma, reconocía de manera explícita su mal comienzo de la pasada campaña, cuando su incorporación a la competición se rompió con una temprana lesión en pretemporada que lastró todo el año del zaguero. El propio Pep Guardiola se encargó de resaltar públicamente las dudas que generaba el estado de su defensa, en el que, eso sí, siempre dio margen de confianza afirmando que todo "depende de él".

Piqué, esta temporada sí, parece haber visto en peligro su situación. Según publica Luis Martín en El País, en el entorno azulgrana aseguran que el zaguero catalán se incorporó al equipo tras las vacaciones con un kilo y medio menos que en la pasada temporada. "Se cuidó este verano más que el pasado", cita el periodista que cubre la actualidad culé con fuentes en la ciudad deportiva del Barça. Sobre el tema se han atrevido a hablar, incluso, jugadores con el peso de la experiencia dentro del equipo.

Año para olvidar

Según algún veterano, Piqué "vio las orejas al lobo", ya que en el Barça si no se tiene una buena forma física es imposible contar con un hueco en el once inicial. Así lo dejó claro Pep Guardiola con sus alineaciones en la pasada temporada, cuando la suplencia del canterano ante el Bayer Leverkusen provocó un 'caso Piqué' que removió las tranquilas aguas en el Camp Nou.

Por entonces, ambos protagonistas de la historia se encargaron de negar sus desavenencias en numerosas ocasiones. Piqué aseguró que nunca cuestionaría una decisión de Guardiola. pero lo cierto es que en el Barça se vivieron escenas que pocas veces se habían dado con el mejor técnico de la historia culé en el banquillo.

Esta temporada Gerard Piqué ha dado un paso al frente para olvidar fantasmas del pasado y ha asumido un rol deportivo que la pasada temporada se le escapó por descuidos y mala suerte con las lesiones. El nuevo Piqué ha llegado pronto y amenaza públicamente con quedarse para recuperar el tiempo perdido.