Juegos Olímpicos - Blog Almudena Cid: Mi primera vez...

20 años han pasado desde que me senté por primera vez delante del televisor para ver una Gala Inaugural. Era Barcelona 92. Sentada junto a mis padres con 12 años, nunca me hubiese imaginado que, 4 años después, ellos me iban a ver en unos Juegos Olímpicos. Y en dos, en tres y en cuatro...

Ayer también fue mi primera vez: disfrutar de este gran evento como ex gimnasta. Cuatro años de espera... Y pongo puntos suspensivos porque es larga la espera.... Todo es diferente desde el sofá... Emocionada, con sensaciones nuevas; consciente, mas que nunca de que comencé una nueva vida; sorprendida de todo lo que rodea a unos Juegos Olímpicos, que va mas allá de la competición y, sobre todo, que lo que vemos poco tiene que ver con lo que viven y sienten los deportistas.

Desde que comenzó la gala, no paraba de pensar en los deportistas. Ellos no ven todo lo que va ocurriendo... Aunque tengamos, si no me equivoco, una representación de 282 deportistas pocos son los afortunados que han conseguido el billete a Londres. Pensé mucho en todos los deportistas que se han quedado en casa. Desde nuestras casas parece una cita imprescindible de los Juegos, pero algunos deportistas optan por sacrificarla con el único fin de encontrarse en las mejores condiciones para el día siguiente. A muchos les toca romper el hielo, tarea bien difícil...

En mis experiencias Olímpicas, siempre he pensado la suerte que tenían los deportes que competían en el ecuador de los Juegos, primero porque podían ir a la inauguración y vivir la experiencia, ver un estadio olímpico lleno donde no hay ninguna competición mas que la de dar la bienvenida a los participantes, y segundo, porque terminan lo suficientemente pronto como para disfrutar de la villa olímpica y salir a disfrutar de la ciudad donde se celebran. Las sensaciones que vives en la gala inaugural son indescriptibles porque cada deportista la vive de manera distinta dependiendo del recorrido que haya tenido que hacer hasta llegar allí, y también por lo que les espera durante y, sobre todo, después de la competición. Es el principio de la incertidumbre porque si el deporte es impredecible, el resultado en unos Juegos Olímpicos lo es aun más.

No os creáis que la inauguración consiste en llegar, dar la vuelta al estadio, esperar a que se encienda el pebetero y marchar. Nada mas lejos de la realidad. Antes, unas cuantas horas de espera y unos kilómetros a paso tortuga que se amenizan entablando las primeras relaciones de compañerismo con miembros de otros deportes de tu país. Fotos, vídeos, risas, preocupaciones para quienes compiten enseguida y un poquito de agobio para quienes son la referencia y admiración entre los españoles por ser los mas solicitados.

Para quienes se quedan en la Villa, después del ajetreo de ponerse guap@, montar en el autobús, hacer el recuento de que no falte nadie..., la cercanía del estadio con la Villa Olímpica les va a permitir escuchar los aplausos que también van para ellos.

¡Y ahora toca hablar de lo visto! Momentazo de Mister Bean, que debió de terminar con una tendinitis en el dedo, el guapo de Beckham conduciendo esa lancha con tanta soltura (curioso como a medida que iba navegando por el Támesis se le iba sumando gente en su embarcación), las cientos de Mary Poppins protegiendo a los niños de los monstruos, nuestro abanderado Pau Gasol, tan feliz (me vinieron a la cabeza Rafa, Xavi, Iker y Saúl).

¿Y lo que no se ha visto? porque cuando se filtraron las primeras ideas de la temática de la Gala de Danny Boyle todos escuchamos que iban a plasmar el lado mas tradicional de Reino Unido, que la agricultura británica estaría presente (y lo estuvo) pero también dijeron que reuniría a decenas de animales de granja en el Estadio Olímpico de Stratford (ovejas, patos, vacas, caballos...).

Primero pensé en los pobres animales, en el tiempo de espera, en el peligro de que alguna se volviera "como una cabra" y sobre todo la de regalillos que nos iban a dejar allí. Pero... ¿Y si estos directores oscarizados (porque Kenneth Branagh fue candidato) a través de su original forma de plasmar la obra de William Shakespeare nos querían trasladar a su época en todos los sentidos? Encontrar en la puerta de un teatro "mucha mierda" era un éxito asegurado...

La decisión de no sacarlos seguro que fue una decisión acertada pero tal y como me lo imaginé: ¡¡Mucha, mucha, mucha mierda es lo que les deseo a todos nuestros deportistas tras esta gala inaugural!