Puyol es el seguro de vida del Barcelona

Carles Puyol demostró en Zaragoza ser el talismán del Barça. Si Guardiola quiere levantar un título, Puyol debe jugar los 90 minutos. Cuando lo hace su equipo no ha perdido en los 31 duelos de esta campaña. En La Romareda hizo el empate y luego jugó con la ceja cosida en plena banda. Líder total.

La mayor parte de expertos futbolísticos coinciden en que Messi, Xavi e Iniesta han sido los grandes culpables en forjar este Barcelona de leyenda que ha logrado 13 de los 16 títulos posibles desde que Pep Guardiola es técnico del equipo azulgrana. Sin embargo, un jugador que muchas veces pasa desapercibido es una pieza esencial en el esquema culé. Y no es otro que Carles Puyol. Los números así lo reflejan.

En la presente temporada, el Barcelona se ha dejado 16 puntos lejos del Camp Nou. Sin duda, una de las razones ha sido que su fortaleza defensiva se ha visto vulnerada. El bajo rendimiento de Piqué vino en parte motivado porque no tenía a su lado a su compañero de lujo, Puyol, quien no ha dudado en más de una ocasión en llamarle la atención para que el '3' azulgrana mantuviera su posición táctica o no realizara algún error de bulto.

La importancia de Puyol salta a la vista y no sólo por el gol de La Romareda o su pundonor al ser cosido en pleno campo. En esta campaña, en los 32 partidos en los que Puyol ha sido titular, el Barcelona no ha perdido (28 victorias y cuatro empates), con tan solo dos goles encajados por parte del conjunto de Guardiola. Especialmente sangrante fue la derrota en Pamplona. Al descanso, el Barcelona caía por 2-0. Guardiola decidió dar entrada a Cuenca en detrimento de Puyol. Los azulgrana acabaron perdiendo por 3-2 con una actuación defensiva nefasta de Piqué, que falló en todos los goles de Osasuna.

Además, Puyol lleva mucho tiempo demostrando que es un seguro de vida para el Barcelona y una pesadilla para los delanteros rivales. Para encontrar una derrota del conjunto culé con su capitán sobre el césped todo el partido, hay que irse muy lejos. La temporada pasada, Puyol tuvo problemas físicos en su rodilla, por lo que solo pudo disputar 27 partidos (22 victorias y cinco empates). La última derrota con el '5' azulgrana se remonta 20 de abril de 2010, cuando el Barcelona cayó con el Inter de Milán en la ida de las semifinales de Champions League (3-1).

En el Rally de Clásicos del pasado mes de abril, Guardiola no pudo reprimir sus ganas de alinear a su capitán, al que hizo jugar en el choque liguero entre Real Madrid y Barcelona poco antes de la final de Copa del Rey. Con 0-1 a favor de los culés, Puyol se lesionó... y el equipo blanco acabó empatando el encuentro. Cuatro días después, el Real Madrid se coronó campeón de la competición del KO. El gol de Cristiano Ronaldo de cabeza en la prórroga hizo pensar a muchos aficionados culés que podría haber sido evitado si su capitán hubiera estado sobre el césped de Mestalla.

Intensidad controlada

Por si fuera poco, Puyol tiene una estadística inmaculada en lo que a tarjetas se refiere. En la presente temporada, el capitán azulgrana tan solo ha visto dos amarillas en Liga y dos en Champions, algo impropio de un defensa que tiene que actuar con la máxima exigencia en todo momento.

A sus 33 años, con 367 partidos y 13 temporadas a sus espaldas, el defensa español solo ha sido expulsado en tres ocasiones... y en los últimos minutos de partido: ante el Arsenal, en el ejercicio 2009-2010 (por roja directa en el minuto 84) y ante el Racing de Santander en las temporadas 2005-2006 y 2003-2004. En ambas ocasiones, fue expulsado por doble amarilla, viendo la segunda en el tiempo añadido.

Muchos auguran en que Puyol vivirá un ocaso futbolístico a un nivel de ensueño. ¿Por qué? Los secretos son 'sencillos': una vida sana y saludable (hace pilates y piscina diarios antes de cada entrenamiento), un tesón y esfuerzo que le han hecho ser uno de los mejores defensas de la historia de España y una obsesión por el deporte casi enfermiza. Cuentan que una vez que se fue de vacaciones a París le vieron hacer footing por el Parque de los Príncipes al alba. Con razón le apodaba el desaparecido Andrés Montes como 'tiburón'. Puyol es el mejor seguro de vida defensivo que se puede tener. En Barcelona dan fe de ello.