El Rayo, convencido de haber sufrido un sabotaje

Raúl Martín Presa, presidente del Rayo, ha afirmado que han cortado los cables del estadio y que han sufrido un sabotaje para que no se pudiera disputar el partido entre el conjunto de Vallecas y el Real Madrid. Además, hay discrepancias sobre cuando se jugará el partido.

El partido entre el Rayo Vallecano y el Real Madrid, de la quinta jornada de la Liga BBVA de fútbol, ha tenido que ser aplazado debido a un sabotaje contra el sistema de iluminación del estadio de Vallecas.

El presidente del Rayo Vallecano ha dicho que entre esta noche y mañana se sabrá cuándo se jugará el partido y ha explicado que se han cortado unos cables en la cubierta del estadio a los que sólo se puede acceder escalando. "No ha sido por culpa de la lluvia, hay cables cortados. No sabemos quien ha sido, habrá que hacer investigaciones", confirmó Raúl Martín Presa.

El dirigente, además, ha comentado que el incidente será motivo de investigación para averiguar quien fue el causante. "Quiero pensar que no tiene nada que ver con el precio de las entradas para los abonados", ha indicado el mandatario.

Polémica con los horarios

Miguel Pardeza, director de Fútbol del Real Madrid, ha afirmado hoy tras el aplazamiento del partido contra el Rayo Vallecano que "La postura firme" de su club "es jugar mañana (lunes) a las 17.00".

Pardeza explicó que el Real Madrid espera que el partido se juegue el lunes a las 17.00 porque no se puede garantizar que mañana, una vez sea necesaria por la caída de la noche, funcione la iluminación.

"Debido al calendario mañana es la única fecha en la que podríamos jugar. Es un tema ajeno al Real Madrid y no es de nuestra responsabilidad", agregó Pardeza.

Paco Jémez, entrenador del Rayo Vallecano, ha afirmado que si por él fuera el encuentro no se jugará a las 17.00 horas y ha insistido que el mismo se debe disputar en una fecha y un horario en la que el menos perjudicado sea la afición.

La delegada del Gobierno pensaba que se jugaría

Cristina Cifuentes, delegada del Gobierno, ha explicado que "los dos equipos querían jugar" y que se ha intentado hacer todo los posible para el partido se disputara.

"Ahora intervendrá un notario para levantar acta de todo lo sucedido", agregó Cifuentes, que se refirió al incidente como "un claro ataque de sabotaje".

El cableado de los focos de un lateral del estadio fue cortado, lo que impidió la entrada del público al recinto. Esta incidencia impidió primero que el partido comenzase a su hora (21.30) e hizo que finalmente fuera aplazado.