La NBA enseña a no ser un juguete roto

Todos los jugadores que salen elegidos en el 'draft' de la NBA son susceptibles de ser iconos del baloncesto. Con el objetivo de evitar los numerosos peligros que vienen asociados a la fama repentina que espera a los 'rookies', la NBA organiza un campamento donde se les dan normas de comportamiento.

El salto que supone pasar de jugar en la NCAA a hacerlo en la NBA, la mejor liga del mundo, supone muchas veces un auténtico reto para los jugadores elegidos en el Draft. Los focos y la fama llegan de forma apabullante para jóvenes que apenas han superado la veintena (o ni siquiera la han alcanzado), por lo que la NBA se muestra especialmente concienciada a la hora de asesorar a sus futuras estrellas sobre todo lo que les espera en el futuro inmediato.

El Rookie Program de la NBA consiste en un retiro para todos los jugadores 'drafteados' en los que, aislados prácticamente del mundo, les enseñan todos los peligros que rodean a un jugador joven nada más aterrizar en la NBA. En este retiro se les aconseja cómo administrar el dinero que ganarán en su carrera, cómo lidiar con los fans o cómo hacer un uso responsable de las redes sociales.

La repercusión mediática a todos los niveles de la NBA obliga a la existencia de este tipo de convivencias entre 'rookies', aunque a veces el resultado no sea el óptimo, como se ha demostrado con varios jugadores que han sido más protagonistas por sus actitudes excéntricas que por su juego sobre el parqué.

Las excepciones del buen comportamiento

Algunos de los jugadores más relevantes de la NBA no se han librado de los escándalos. Kobe Bryant, probablemente el icono actual de la NBA junto a LeBron James, fue acusasdo de violación, acaparando gran protagonismo en los medios. Su compañero en Los Angeles Lakers, Metta World Peace, también protagonizó uno de los episodios más lamentables vividos sobre una cancha de baloncesto en su etapa en Indiana, con una gran tangana que terminó con 82 partidos (una temporada regular completa) de suspensión para el jugador anteriormente conocido como Ron Artest.

Delonte West tampoco debió de prestar mucha atención en las charlas que recibió sobre la administración del dinero en su día, ya que terminó en bancarrota. Para completar una carrera con muchos altibajos, los antecedentes penales que figuran en su expediente le impidieron conocer al presidente Barack Obama en la recepción que este ofreció a los Dallas Mavericks en su condición de campeones de la NBA.

Capítulo aparte merece la vestimenta. Ya en 2005, la liga recomendó no utilizar 'looks' raperos, y en los días de convivencia con los novatos se les aconseja a ser discretos en su vestir, algo que no todos siguen al pie de la letra.

Una convivencia bastante numerosa

El año pasado no pudo celebrarse el Rookie Program, por lo que esta temporada han tenido que unificar a todos los novatos del año pasado y los de este para que se pusieran al día sobre las normas básicas de convivencia y comportamiento de una estrella del baloncesto.

Con tanto 'rookie' junto, las anécdotas no podían faltar. Fab Melo, nuevo pívot de los Boston Celtics, fue elegido por sus compañeros como el 'rookie' más divertido del programa, y apareció en la prensa por su desafortunado incidente con una silla plegable, que no pudo con el exjugador de Syracuse.

Experiencia peculiar para los jugadores europeos

Si a alguien sorprende el Rookie Program es a los jugadores que cruzan el charco desde el Viejo Continente. Los hermanos Gasol tuvieron que vivirlo de primera mano, y se mostraban sorprendidos ante los consejos que recibían. La recomendación de no drogarse resulta bastante obvia, sobre todo para jugadores que debutan en la NBA a una edad bastante avanzada, e incluso con familias, como sucedió con Luis Scola o Juan Carlos Navarro en su día.

Pablo Prigioni, el exbase del Caja Laboral de 35 años, ha conseguido librarse del Rookie Program, ya que él no fue elegido en el Draft.