Liga - Rosell resucita el fantasma arbitral de la última Liga

"Todos sabemos que la última Liga fue muy extraña". Así recuerda el presidente del Barça, Sandro Rosell, los conflictos arbitrales de la pasada campaña en una entrevista concedida al diaro 'ARA'. Además, también habló sobre Pep Guardiola, Tito Vilanova, Ronaldinho, y cómo no, Joan Laporta.

Sandro Rosell ha salido de nuevo a la palestra mediática con sus polémicas declaraciones, volviendo a rescatar las quejas sobre los árbitros que, a su juicio, tuvieron una influencia notable en el último campeonato liguero; ganado por el Real Madrid y que sirvió para poner fin a la hegemonía liguera del Barça de Guardiola, que se había hecho con los tres títulos anteriores.

Habló sobre su infancia azulgrana. "Desde que tengo conciencia soy socio del Barça, creo que me hicieron socio a los cuatro años. Los días de partido comíamos en casa de los abuelos, en la Travessera de Les Corts, y teníamos que acabar el pastel de nata a las tres y media", recordó.

Avanzando en su crecimiento, valoró su evolución profesional. "Mi vida siempre había sido contratar figuras del deporte, clubes o eventos. Uno de los primeros fue Pep Guardiola: "Cuando tenía 23 años le hice el contrato de botas con Nike". Más allá, y lanzando un claro dardo a Laporta, se mostró seguro de lo que no hará en el futuro: "No quiero ser presidente de Catalunya ni hacer carrera en la política", afirmó.

El dirigente no quiso eludir las responsabilidades presidenciales en los resultados del equipo: "Si eres presidente de un club grande, sea quien sea el entrenador, cuando se pierde, pierde el presidente. Si no estás dispuesto a aceptarlo, no te presentes", indicó Rosell.

Sus meritos anteriores

Rosell tampoco desaprovechó la oportunidad de atribuirse gran parte del mérito de los éxitos cosechados en la era Laporta, debido a su responsabilidad en el fichaje de Ronaldinho. "Ronaldinho detuvo la rueda negativa que se había instaurado en el Barça y la convirtió en positiva. Esto lo hizo él. Cambió el rumbo astral del barcelonismo, que ha aguantado hasta ahora".

Por último, reafirmó su seguridad en Tito Vilanova: "Lo veo animado, de salud está perfecto, desde octubre no teníamos ninguna duda de que él sería el entrenador si Pep decidía no continuar", concluyó el máximo mandatario azulgrana.