Curiosport - El salto imposible de 'Felix sin miedo'

Cuando acabes de leer este artículo, sal a la calle y mira hacia el cielo. Allí, más allá de las nubes, pasada la atmósfera, metidos en la estratosfera y desde 36 kilómetros de altura, Felix Baumgartner saltó al vacío equipado con un traje espacial y un paracaídas. Sí, como suena.

Para alcanzar dicha altura, este 'Dios del Viento' ascenderá en una cápsula presurizada transportada por un globo de helio, que al llegar al punto máximo se despresurizará. El resto son hipótesis científicas.

Felix 'sin miedo', sobrenombre que le va al pelo, volará a 1.234, km/h, lo que supone romper la barrera del sonido y enfrentarse a temperaturas entre menos 70 grados y hasta 50 grados centígrados. Si todo sale según lo planeado, completará la caída libre más larga, más rápida y desde mayor altura de la historia.

Son varios los motivos por los Baumgartner podría morir en el intento: que la baja presión atmosférica deje a sus pulmones sin oxígeno, que un mal movimiento provoque que su cuerpo gire sin control hasta impactar contra el suelo, que pierda el conocimiento y un largo etcétera de condicionantes que sólo se pueden entender desde allí arriba y perteneciendo a esa clase de personas que hacen que uno se sienta poca cosa.

Hasta hoy, el récord está en manos de Joseph Kittinge, miembro de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, quien en 1960 realizó un salto a 31.300 metros. Su caída libre duró 4 minutos y 36 segundos, alcanzando una velocidad máxima de 988 km/h y completando una marca que permanece intacta desde entonces. Lo que es cuanto menos curioso, porque han pasado 52 largos años desde entonces.

A este austriaco no parece importarle, no en vano su expediente es terrorífico. Ha saltado desde todo bicho viviente: puentes, edificios, viaductos, antenas, precipicios, estatuas; con ayuda o sólo y hasta fuera de la ley. Las Torres Petronas, el edificio de Taipei 101, el Cristo Redontor de Río y un largo etcétera forman parte de su currículum. Aunque la palma de sus locuras la tiene el Canal de la Mancha, que atravesó con unas alas de carbono, un tanque de oxígeno y un paracaídas a la espalda.

La nueva aventura de Baumgartner viene financiada por el proyecto 'Red Bull Stratos'.El Dios del Viento' hace tres años que se prepara para el gran día, mientras aquí abajo miramos al cielo pensando qué se sentirá volando en la estratosfera y qué demonios se le pasa a uno por la cabeza para hacer semejante locura. ¡Benditas locuras!