El supersónico PSG se cala en el arranque

El PSG no ha comenzado la Ligue 1 arrollando, como podría esperarse viendo el nivel de los fichajes que ha invertido el conjunto parisino, con Carlo Ancelotti a los mandos del vestuario y Leonardo como máximo responsable de los fichajes. Tras tres jornadas, el PSG aún no suma una sola victoria.

Nasser Al Khelaifi quería diseñar un proyecto futbolístico capaz de reinar en Francia a corto plazo y en Europa a medio y largo. Decidió invertir en el PSG, uno de los clubes históricos del país galo, y empezar a añadir piezas que garantizaran el éxito deportivo que se pretendía.

Para acometer los fichajes se optó por Leonardo Nascimento, exentrenador de Milan e Inter que tuvo una breve y poco exitosa carrera en los banquillos. Comenzaron entonces a llegar los fichajes.

Una vez asentado el futuro de los despachos y del banquillo, comenzaron a llegar los fichajes. Llegaron jugadores con calidad contrastada como Gameiro o Ménez, pero el primer bombazo del mercado de fichajes fue el de Javier Pastore, un joven y prometedor delantero del Palermo por el que mostraban interés todos los grandes del planeta fútbol.

La temporada fue avanzando y el PSG se mantenía en el liderato, pero desde la cúpula llegaban voces que sugerían un cambio de entrenador. Poco tardó la directiva en cesar al anterior entrenador parisino, Antoine Kombouaré, para traer a Carlo Ancelotti, convirtiéndose así en uno de los entrenadores mejor pagados del mundo en la actualidad.

La llegada de 'Carletto' no aseguró la Ligue 1, ni mucho menos. El recién ascendido Montpellier aguantó en la cima toda la temporada y dio la campanada del año en Europa llevándose la liga por delante del todopoderoso equipo de la capital.

Con el nuevo curso, la chequera del presidente catarí del PSG volvió a tener una frenética actividad. Hasta 123,2 millones han volado de las arcas parisinas para acometer los fichajes de Thiago Silva (aún sin debutar), Zlatan Ibrahimovic, Lucas Moura, Marco Verratti y Ezequiel Lavezzi.

Sin embargo, esta colección de estrellas no ha demostrado hasta el momento ser una máquina arrolladora en una liga que se mantiene entre las cinco grandes del continente pero no es, ni mucho menos, la más competitiva. El 2-2 de la primera jornada ante el Lorient fue considerado un tropiezo inoportuno, pero desde entonces ha sido incapaz de marcar, encadenando dos empates a cero ante Ajaccio y Burdeos, dos rivales que no deberían discutir la superioridad de 'les rouge-et-bleu'.

El tiempo pasa y Carlo Ancelotti sabe que la maquinaria de su nuevo bólido tendrá que estar lista para el debut en la Champions, previsto para la tercera semana de septiembre. Si la última versión del PSG sigue calada, la paciencia de Al Khelaifi podría acabarse, algo lógico después del dinero invertido.