Juegos Olímpicos Masculino - Tsonga se lleva el partido olímpico más largo de la historia

El francés y Milos Raonic disputaron el encuentro más largo de la historia de los Juegos, en el que solo el tercer set duró ¡180 minutos! Al final, el galo celebró el pase a octavos, con razón, como si hubiese logrado el título.

En menos de una hora, Jo-Wilfried Tsonga y Milos Raonic se habían repartido un set cada uno y todo presagiaba que, por sus potentes saques, el partido podría haberse decidido en menos dos horas; sin embargo, los asistentes, seguramente sin imaginárselo, presenciaron el partido más largo de la historia de los Juegos Olímpicos.

La pista número uno fue testigo de una de las mayores atracciones de estos Juegos de Londres. Si bien se quedaron a solo cinco minutos de romper el récord de un partido jugados a tres sets en la historia, Tsonga y Raonic deleitaron a los asistentes con festivales con sus servicios (40 'aces' entre ambos) y se combinaron para 134 tiros ganadores.

Casi sin fisuras

Uno de los aspectos que más llama la atención es la efectividad con su servicio, debido a que Tsonga únicamente pudo quebrarle el saque a Raonic, hasta el 'game' decisivo, en el segundo juego de la primera manga. El canadiense también consiguió su 'break' en el mismo juego pero en el segundo set.

Con 47 juegos disputados (más del doble que la sumatoria de los dos primeros sets), el francés salió enchufado y se colocó 0-40. En su cuarto 'match point', el preclasificado número cinco hizo correr a su rival por toda la pista a la joven promesa canadiense hasta que subió a la red y con una dejada imposible de devolver se quedó con el partido tras cuatro horas y 17 minutos.

Revancha francesa en la hierba del All England

Las pistas de Wimbledon deben tener algún pacto con los partidos interminables. En el 'Grand Slam' más prestigioso del tenis, en 2010, John Isner y Nicolas Mahut, justamente otro francés, disputaron el partido más largo de la historia: ¡Once horas y cinco minutos! con un alucinante marcador de 6–4, 3–6, 6–7(7), 7–6(3), 70–68.

Si bien 'apenas' jugaron menos de la mitad del tiempo que sus colegas, Tsonga y Raonic escribieron otro gran capítulo en la historia del acontecimiento deportivo más importante del mundo.