Juegos Olímpicos - Histórico Bolt e histórica Jamaica en 200

Usain Bolt logra la medalla de oro en la final de los 200 metros de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y logra un doblete histórico en la historia del atletismo. Jamaica, además logra triplete con Yohan Blake y Warren Weir.

Cuatro días después de ganar los 100 metros con la segunda mejor marca de la historia y nuevo récord olímpico (9.63), Bolt ha completado su objetivo de repetir en Londres. La medalla de plata, con un registro de 19.44, ha sido para su compatriota Yohan Blake, actual campeón del mundo de 100 metros, y la de bronce para Warren Weir, completando un triplete jamaicano

Bolt partió en 180 milésimas y se benefició de una curva más abierta en la calle siete. Blake, en la cuatro, salió en 172 milésimas pero, obligado a contenerse para no pisar fuera de su carril en la curva, desembocó en la recta un paso por detrás del plusmarquista mundial. La aceleración postrera de Blake impidió a Bolt relajarse. Hasta los diez últimos metros tuvo que apretar los dientes para no verse atrapado por Blake.

Weir completó el éxito jamaicano y el ecuatoriano Alex Quiñónez, que hace sólo año y medio trabajaba de albañil, logró evitar el último lugar en su primera final olímpica, con una marca de 20.57.

Sigue sin rival

Bolt no descartaba un nuevo récord mundial, porque la pista del estadio de Stratford es rápida, a su juicio. La temperatura quiso sumarse a la fiesta trepando hasta los 25 grados, la más alta desde que empezaron los Juegos. Blake, el más rápido del año (19.80) y autor del segundo mejor registro de la historia (19.26), constituía el único obstáculo de consideración en el camino de Bolt hacia la gloria

Por la cabeza de Yohan Blake, compañero de Bolt en el grupo de entrenamiento dirigido por Glen Mills, debió pasar, como un fogonazo, la posibilidad de volver a derrotar al más grande de todos los tiempos, como ocurrió el 29 de junio pasado en 100 metros y dos días después en 200. Eran sólo las pruebas de selección olímpica jamaicanas y corrían en casa, en Kingston, lejos de la presión de unos Juegos Olímpicos.

A la hora de la verdad, Bolt no ha fallado.