Vídeo: La falta que la volvió loca

Falta y se volvió loca

La joven se incorporó como un resorte, tumbó a la jugadora rival de un empujón y desató sobre su rostro un incesante chorro de puñetazos que no se detuvieron hasta que acudieron a separarla. Para entonces, y a través de las imágenes que fueron emitidas entre otros canales de televisión por la CBS local, se pueden contar hasta once puñetazos que alcanzan la cara de la jugadora agredida.

La agresora responde al nombre de Annette McCullough, quien una vez separada de la gresca terminó siendo expulsada por tarjeta roja y escoltada por peligrosidad por uno de los asistentes de su equipo más un juez de línea.

Pero el problema no terminó ahí. McCullough, de 18 años de edad, fue denunciada por agresión, circunstancia que el propio colegiado, Alan Parker, terminó reflejando en el acta del partido. En declaraciones posteriores a la cadena WBTV Parker reconoció que "los contactos son parte del fútbol y son algo normal. Pero cuando reaccionas así, obviamente estamos hablando de algo muy distinto. Y no, no hay lugar en el juego para eso". El árbitro, testigo directo de lo ocurrido, añadió: "Ocasionalmente las jugadoras pueden enzarzarse en una pelea. Ambas. Pero en este caso se trataba de una jugadora golpeando persistentemente a otra. Y seguir y seguir haciéndolo es incluso más grave".

La madre de la jugadora golpeada ya ha asegurado que irá con todos los recursos legales de que disponga contra McCullough y que uno de sus objetivos pasa por que no se le permita volver a pisar un terreno de juego. Desde luego que la propia escuela de McCullough, el instituto de Lewisville, no apoyará a la jugadora objeto de la denuncia.